El arte de traducir

Diciembre 6, 2009

Huellas… ¿digitales?

Archivado en: Meteduras de pata — elartedetraducir @ 6:27 pm
Tags: ,

Anoche estaba viendo la película Superdetective en Hollywood 3. Todo iba bien hasta que, ya hacia el final de la película, el malo dispara a Tío Dave, le ofrece la pistola al detective Alex Foley (quien se niega a cogerla) y le dice: “¿Qué te pasa? ¿Tienes miedo a dejar tus huellas digitales?”

El diccionario de María Moliner define como iguales “huellas dactilares” y “huellas digitales”, supongo que debido al origen latino de la palabra “dígito”, dedo.  Sin embargo, hoy día se considera “digital” todo aquello que esté pasado por un ordenador y transformado en una serie de ceros y unos (la acepción de “número” por el tema de contar con los dedos  ha ganado la partida a la acepción de “dedo”).

Este es un claro ejemplo de la continua lucha de palabras latinas y griegas que, con el mismo significado,  se han conservado en la lengua española y han terminado predominando unas sobre otras. En este caso,  “dáctilo” ha mantenido su significado como “dedo”, mientras que “dígito” ha cambiado su significado a “número” y se emplea también para todo lo tecnológico (como he dicho antes, por el código binario de ceros y unos que usan las máquinas para funcionar), y todos sus derivados (digital, digitalizado, etc.) tienen que ver con la tecnología: cámara digital, digitalizar archivos, archivos en formato digital, etc.

Por este motivo creo que a las huellas de los dedos (crestas capilares) no se les debe llamar huellas digitales (a no ser que estén consultando los archivos del ordenador, entonces sí que están digitalizadas). Tal y como señalan los diccionarios, etimológicamente es correcto, pero en mi opinión la palabra “dígito” ha tomado una especialización que la aleja de su significado original y por ello habría que hacer una distinción sobre el uso de ambas acepciones.

Noviembre 18, 2009

Relaciones de poder

Uno de los temas delicados que encontramos en traducción es el de las relaciones de poder. No es fácil decidir en algunas ocasiones cuándo tenemos que traducir por “tú” o por “usted”, ya que depende no sólo de la vertiente lingüística, sino también de la cultural (tanto la de origen como la de destino).

Cada idioma y cultura tiene establecidos unos mecanismos lingüísticos para diferenciar las relaciones de poder entre hablantes. Por ejemplo, en español peninsular diferenciamos entre el tuteo y el usteo, y empleamos el usteo cuando tenemos que dirigirnos a una persona mayor en edad o en rango; en cambio, en el español de Latinoamérica también emplean el usteo para dirigirse a una persona que desconocen,  independientemente de la edad (podéis corregirme si me equivoco). En alemán funciona igual: emplean el pronombre Sie para dirigirse a cualquier persona que no entra en su círculo habitual de amistad, independientemente de la edad.

Luego tenemos lenguas más extremas como el japonés, donde las relaciones están marcadísimas por sexo, edad, rango y familiaridad con el interlocutor. Marcan estas relaciones con un sufijo al final de cada nombre para indicar la escala de respeto (la siguiente explicación la he sacado de esta página: http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070601191643AAjVAI0):

-san ( -さん ): se añade después del nombre de las personas. Es un sufijo de cortesía y respeto (se utiliza tanto para personas de la misma edad como para personas mayores que tú).

-kun ( -君 ): se añade después del nombre, lo usan hombres y mujeres mayores cuando se dirigen a un hombre menor que ellos (si eres mujer no uses este sufijo con hombres mayores que tú)

-sensei ( 先生 ) – significa maestro; se le puede decir a la persona que te enseña artes marciaesl o al profesor de la escuela. También se utiliza para los médicos ( isha [医者] ), pero ¡cuidado! , sólo cuando estás hablando con el doctor directamente puedes añadir sensei, ejemplo: onaka ga itai sensei (me duele la cabeza).

-chan ( -ちゃん ): se añade después del nombre de personas mas jovenes que tú. Es una expresión de cariño y confianza: se usa para los amigos, familiares (hermana menor, hermano menor, primos menores, etc.) y niños. También se utiliza para las mascotas.

-sama ( -様 ) : es un sufijo de cortesía para personas importantes (es más respetuoso que -san).

-senpai ( -先輩 ): se añade después del nombre de la persona. Este sufijo es de respeto y cortesía para compañeros de trabajo, escuela, o que practican algún arte (shodō,aikido,kendo, etc..) en común contigo. Enfatiza que es una persona con más experiencia que tú.

 

Un jaleo, ¿verdad? Y en contraposición a esto tenemos lenguas como el inglés y el árabe, que carecen de pronombres o sufijos que marquen esas diferencias.

Y ahora es cuando viene el asunto espinoso. ¿Cómo reflejamos esas diferencias de poder en nuestra propia lengua? ¿Las reflejamos conforme al original o lo adaptamos a la cultura y a las normas de la lengua de destino? ¿Tenemos libertad para alterar las relaciones de poder que el autor establece según su cultura? O ¿acaso no sería libertad, sino el deber de hacer la lectura asequible para el lector (en este caso español) y evitarle “rarezas” en la traducción empleando fórmulas con usteo en situaciones en las que  nosotros usaríamos un tuteo?

El caso del japonés por ejemplo da mucho juego y es muy interesante. ¿Qué hace un traductor cuando se enfrenta a todas esas partículas dentro de una obra? En español, a no ser que sepamos japonés, esa información no nos añade nada relevante, y de hecho, si el traductor decide dejarlas, debería poner una nota explicando el uso de dichas partículas al lector (en caso de que la obra vaya destinada a un público general no especialista en cultura japonesa, claro). Si decide naturalizar el texto, tendrá que hacerlo con todas las consecuencias, obviando las diferencias que marca el original y adaptándose a las situaciones tal y como se producirían en la cultura española, lo cual también supone una pérdida importante de información del original que no podemos reproducir mediante nuestra propia lengua  porque carecemos de los mecanismos adecuados para ello. ¿Habría algún motivo para dejar las partículas si la obra va destinada a un público general? Claro que sí: el exotismo que infiere el uso de algo que para nosotros es desconocido.

De hecho, en las subtitulaciones de los fansubs se ven las diferentes opciones a las que se puede recurriralgunos dejan las partículas después del nombre (Kurosaki-kun, Enjin-sama, Nanao-chan). ¿Motivos? Pues porque suponen que va dirigido a un público que entiende del tema (gente aficionada al anime y al manga), porque si en efecto esa gente entiende un mínimo queda extraño escucharlo en el original y no verlo reproducido en los subtítulos, porque efectivamente queda “exótico” dejarlo así… y también tenemos la otra versión, gente que lo elimina porque piensa que no es indispensable y que lo único que hace es liar al espectador-lector. En un doblaje por ejemplo sería diferente, y tengo casi por seguro que las relaciones se transferirían sin dudas con un “usted” aplicado a las relaciones tal y como las mantenemos en español, conservando sólo del original la partícula “sensei”, ya que es la más conocida de las que hemos citado.

¿Y qué pasa en el caso contrario? Pues habrá que adaptarse al contexto, como es el caso del inglés. Si es una relación entre amigos, compañeros de trabajo, jefe-empleado, profesora-alumno… aquí será el traductor quien deba evaluar el tono a emplear, y si debe ir cambiándolo gradualmente a medida que pasa la obra o no. Un ejemplo: una empleada tiene un romance con su jefe. ¿Cuál es el trato que se dan en la oficina después de salir de la cama? ¿Mantienen la distancia para ocultar los hechos o cambian la forma de tratarse llamándose de “tú”?

A veces lo que parece más evidente a la hora de traducir no lo es tanto…

Noviembre 10, 2009

¡Porque yo lo valgo!

Archivado en: Traducir publicidad, traducción audiovisual — elartedetraducir @ 1:52 pm
Tags: , ,

¿Alquien se ha parado a pensar qué significa esta frase? Si lo pensamos bien, no tiene sentido ninguno. Decimos que una persona “vale” en el sentido de que sirve para algo: No valgo para estudiar, no valgo para este trabajo. ¿Pero “porque yo lo valgo”? Si sustituímos la palabra por servir, “porque yo lo sirvo”, vemos que no tiene sentido ninguno en español.

¿Qué es lo que pasa? Pues que el original en inglés es “Because I worth it”, cuya traducción sería “Porque yo lo merezco”, pero por algún motivo algún componente de la cadena del doblaje (que va del traductor al director de doblaje, pasando por supuesto por los clientes, adaptador, etc.) decidió que, o bien no cuadraba con el tiempo, o no encajaba bien con el movimiento de los labios. O si no es ninguna de estas dos opciones, entonces es que “porque yo lo merezco” no tiene tirón comercial.

Noviembre 3, 2009

Más juegos fonéticos

Mientras voy recopilando información y ejemplos para hacer mi publicación sobre onomatopeyas, servidora se va fijando en cosas cotidianas para seguir comentando dificultades de traducción.

El otro  día le llegó a mi hermano un libro con el siguiente título: Trance-formation. La temática es Programación NeuroLingüística. Como podemos ver, el título (muy bueno, por cierto) juega una vez más con la grafía, la fonética y la semántica:

  • En la grafía distinguimos la palabra trance, “trance” en español, haciendo referencia a todo el tema del hipnotismo en PNL;
  • la fonética es /trans/, jugando entonces en la pronunciación con la palabra /transformation/, “transformación”, que referencia al cambio de conducta, pensamiento, etc. que infringe la PNL en la persona que la recibe;
  • y en cuanto al segundo lexema, formation, también juega un papel modificador: en el primer caso tendríamos “formación en trance”, que es el objetivo principal del libro (formar a la persona que lo lee, o al menos iniciarla, en PNL), y en el segundo caso pues ya lo hemos comentado más arriba.

Y visto este pequeño desarrollo… ¿a alguien se le ocurre cómo verter esto al español? Jugamos con la desventaja del desdoble fonética-grafía… Y nos libramos porque es un libro y quien sepa inglés sabe de qué va la cosa (aunque a lo mejor pierde algún matiz), pero imaginaos que este juego de palabras aparece en un medio audiovisual (serie, película, cómic…) y tenemos que intentar reflejar el juego de palabras. ¿Lo sustituiríamos por otro, perderíamos la gracia machacando el juego fonético a secas, traducimos al español perdiendo la gracia y añadimos una nota…?

Y por si esto nos parece poco, voy a exponer otro pequeño ejemplo “puñetero” de juego de palabras. Un conocido canadiense está ahora estudiando en la República Checa, y el otro día vi un ingenioso comentario suyo que decía lo siguiente: Czech it out. Divertido, ¿no? Imaginemos que este juego entre la frase Check it out y el nombre de la República Checa en inglés (Czech Republic) nos aparece en una novela. ¿Qué porras hacemos? Si lo liquidamos estamos cargándonos una posible connotación que lleva una intención, ya sea humorística, una posible clave en lenguaje de espías, un rasgo pronunciado en un personaje (como que sea muy dado a sacarle punta a juegos fonéticos)…

Pues ale, ahí os dejo eso. ¡A discurrir se ha dicho!

Octubre 26, 2009

Flashforward

El otro día tenía la tele puesta de fondo, cuando de repente escucho algo similar a esto: “Es el flashforward. Ha vuelto a ocurrir”.

Yo conocía la existencia de la serie y sabía que el título lo habían dejado sin traducir, pero no me imaginaba que en la traducción la palabreja fuera a quedar tal cual. Como reacción instantánea abrí los ojos como platos y me fui hacia la tele a echar un vistazo, y flashforward por todas partes. Me chirriaba y me sigue chirriando, qué queréis que os diga.

Si bien es cierto que hoy en día nuestra hermosa lengua castellana está plagada de barbarismos (entiéndase “barbarismo” como  “extranjerismo”) y estamos más o menos acostumbrados a escuchar palabros en inglés, unas tienen más aceptación y cuajan mejor que otras. Ya no se hacen audiciones, sino castings, y un alquiler es un renting (sobre todo en coches). Y para qué vamos a hablar de los anuncios de cosmética: nos bombardean con anuncios sobre liftings, glosses, eyeliners y vete a saber cuántas cosas más. Un lifting es un estiramiento de piel (¿pero a que dicho en español pierde glamour?), un gloss es un brillo de labios, y un eyeliner, un delineador de ojos. Pero la conomía lingüística es lo que prima al parecer hoy día, y más en los medios audiovisuales donde lo más importante es que cuadre el tiempo de doblaje y el movimiento de los labios.

En economía, donde los fenómenos se suceden a velocidad rayo, no merece ni la pena intentar traducir los términos que surgen día a día, porque los economistas lo entienden en inglés y así lo usan, como es el caso de placing (que significa “colocación institucional”, pero para qué usar una palabra tan larga cuando dices placing en este contexto y todo el mundo te entiende incluso mejor que si lo dijeras en castellano),  joint venture (que ni se traduce), holding (que para colmo en español es un falso xenismo, porque el holding español no equivale al holding inglés, sino que equivale a lo que en inglés se llama group o conglomerate), y así podría seguir media tarde.

Y dicho todo este rollo, vuelvo a flashforward. A ver cómo demonios se traduciría esto:

Flash-forward: A transition (in literary or theatrical works or films) to a later event or scene that interrupts the normal chronological development of the story.

Vamos, que es justamente lo contrario a un flashback (hale, otro extranjerismo más). Y claro, por lógica aplastante decimos: “es que si flashback lo tenemos ya integrado en nuestra lengua, ¿por qué íbamos a traducir flashforward? Además, por la imagen se entiende de lo que están hablando. E igual que ha calado flashback, pues calará flashforward a base de usarlo.” Bien, de acuerdo. Pero, ¿con qué frecuencia  hablamos de flashback y con qué frecuencia hablaremos de flashforward? En ninguna película que haya visto o libro que haya leído se menciona este fenómeno, lo he conocido gracias a esta serie, que seguramente pretende ser una novedad en el género. Pero a pesar de esta lógica aplastante , la decisión de dejar flashforward sigue sin convencerme por un motivo: no creo que la frecuencia de uso llegue a la de su antónimo, y aun siendo así, como receptora española me duele que introduzcan con calzador una palabra extranjera de esa forma en una serie.

Octubre 22, 2009

Fraseologismos

Programando el otro día una actividad para la Bienvenida de la Universidad estuvimos buscando refranes para usar en unos marca-páginas que tuvieran un equivalente en español pero visto desde una perspectiva diferente. Al final se optó por el original francés Loin des yeux, loin du coeur, y buscando los equivalentes en otras lenguas descubrimos lo siguiente:

Inglés: Out of sight, out of mind.

Alemán: Aus den Augen, aus dem Sinn.

Árabe:البعيد عن العين بعيد عن القلب

Italiano: Lontano dagli oggli, lontano dal cuore

Español: Ojos que no ven, corazón que no siente.

Resulta curioso, ¿no? Las lenguas que podríamos denominar germánicas (inglés y alemán) hacen el dicho con “fuera de la vista/de los ojos, fuera de la mente”, mientras que las lenguas románicas lo hacen con “lejos de los ojos, lejos del corazón”. En árabe se hace como en las lenguas románicas, y sería interesante saber si esto viene tal vez por influencia de la dominación francesa.

Ya podemos distinguir a primera vista una primera diferencia: las lenguas germánicas hablan de “estar fuera de la mente”, mientras las románicas emplean “estar fuera del corazón”. Este pequeño detalle deja entrever en cierto modo los diferentes puntos de vista que pueda tener cada cultura, que en este caso además coincide con una localización geográfica concreta: la mente al norte, y el corazón (el sentimiento, las entrañas, la pasión) al sur, algo, si nos fijamos, propio del pueblo Mediterráneo.

¿Y qué pasa con el español? ¿Es que tenemos siempre que complicarlo todo? Lo que en todas las lenguas comparadas se hace con un esquema sencillito, nosotros tenemos que elaborar el equivalente con verbos de sentido. Pero efectivamente, éste es nuestro equivalente en español para este fraseologismo, y ante estos casos habremos siempre de buscar el equivalente, si existe, y no traducirlo al pie de la letra. Éste era sencillo, pero los hay complicados y mucho además, sobre todo cuando son específicos de la cultura de origen. Pero a eso dedicaré otro post, que va para largo y es un tema muy interesante…

Octubre 15, 2009

Traducir canciones… para ser cantadas

Cuántas veces hemos dicho: “¡Esta canción tiene una letra preciosa!” Y cuando la hemos intentado traducir al castellano hemos dicho: ¡¡Uf!! Qué bonito queda en inglés (o el idioma que sea) y qué raro/mal/feo  suena en español. Pues bien, traducir canciones por gusto es una cosa, y otra muy distinta es que nos hagan un encargo para traducir una canción para ser cantada en esa lengua de destino. No es un caso tan atípico, lo podemos encontrar con frecuencia, por ejemplo, en películas de dibujos animados (sólo tenemos que ver las películas de Disney, que se pasan la mitad del tiempo cantando).

Este tipo de encargos siempre supone un reto para el traductor porque no sólo hay que transmitir el mensaje, sino que dicho mensaje tiene que ir encajado en un ritmo, y además cuenta con unas rimas, una cadencia y una sonoridad, además del metro que se emplee. Se complica la cosa, ¿eh?

Vamos a poner un ejemplo con algo que conozcáis prácticamente todos y a raíz de lo cual se me ocurrió este post: “I just can’t stop loving you”, de Michael Jackson (DEP):

“I Just Can’t Stop Loving You”

[...]

Each Time The Wind Blows
I Hear Your Voice So
I Call Your Name . . .
Whispers At Morning
Our Love Is Dawning
Heaven’s Glad You Came . . .

You Know How I Feel
This Thing Can’t Go Wrong
I’m So Proud To Say
I Love You
Your Love’s Got Me High
I Long To Get By
This Time Is Forever
Love Is The Answer

I Hear Your Voice Now
You Are My Choice Now
The Love You Bring
Heaven’s In My Heart
At Your Call
I Hear Harps,
And Angels Sing

You Know How I Feel
This Thing Can’t Go Wrong
I Can’t Live My Life
Without You

I Just Can’t Hold On

I Feel We Belong

My Life Ain’t Worth Living
If I Can’t Be With You

I Just Can’t Stop Loving You
I Just Can’t Stop Loving You
And If I Stop . . .
Then Tell Me Just What
Will I Do

‘Cause I Just Can’t Stop
Loving You

Versión en español (cantada):

Como la brisa
Tu voz me acaricia
Y pregunto por ti

Cuando amanece
Tu amor aparece
Y me hace feliz

Me conoces bien
Y sabes también
Que nadie te querrá
Como yo

Tú me haces sentir
Deseos de vivir,
Junto a ti por siempre
Tu amor es mi suerte

Tu voz me llama
Tú eres quien gana
En mi corazón

Porque me has dado
Algo sagrado
Con tu pasión

Me conoces bien
Y sabes también
Que no puedo vivir sin tu amor

Y cuando no estás
No hay felicidad
Mi vida no es vida
Si tú te vas

Todo mi amor eres tú
Todo mi amor eres tú
Cuando no estás
No hay quien me dé lo
Que das tú
Pues todo mi amor eres tú

Como podéis ver, el mensaje viene a ser el mismo, pero cualquiera diría que se trata de la misma canción si no la escuchara con música. Vamos a analizar un poco más detenidamente (qué pena que en un blog no pueda hacer tablas…).

Rima:

la rima en inglés es a-a-b, en estrofas de 3 y 3 (Each time the wind blows /I hear your voice so/I call your name… || Whispers at morning/Our love is dawning/Heaven’s glad you came). Algunas partes parecen algo más anárquicas, como la que viene a continuación (You know how I feel/This thing can’t go wrong/I’m so proud to say/I love you), pero por la sonoridad que ofrece el inglés no “suena mal” al oído cuando lo escuchamos. En español se ha buscado mantener ese esquema y de hecho se ha conseguido (Como la brisa/Tu voz me acaricia/Y pregunto por ti), pero si nos fijamos, la parte de verso libre (por llamarlo de alguna manera) se ha transformado en español en un esquema a-a-b-c (Me conoces bien/Y sabes también/Que nadie te querrá/Como yo). ¿Por qué? Porque en español la disonancia queda mucho peor, los sonidos están más definidos (¿podríamos decir más bruscos?) y eso juega en nuestra contra en este tipo de traducciones.

Ritmo:

Otra de las malas jugadas que ofrece el español es que las palabras son más largas que en inglés y usan otro sistema de cómputo, por lo que tendremos que buscar palabras cortas que nos encajen en la música y cuya unión transmita el mismo mensaje. Es por ello que vemos que cambia la letra: Each time the wind blows, que compone un solo verso en inglés,  se convierte en español (traducido tal cual) en Cada vez que sopla el viento, 5 sílabas del inglés frente a 8 del español. Si decimos Cuando sopla el viento aún nos sobra una sílaba, pero sí que encaja en música. En Whispers at Morning/Our love is dawning/Heaven’s glad you came, si lo traducimos por (intento): Un susurro en la mañana/Nuestro amor amanece/Como alegría del cielo apareces, conseguimos  que rime, pero en un esquema inverso a-b-b, y además no nos cuadra ni por asomo…

Y vistas las circunstancias y el resultado final, cabría preguntarse: ¿podemos hablar de traducción o deberíamos hablar de adaptación?

Septiembre 29, 2009

Entrevista a Tokio Hotel en El Hormiguero

Archivado en: Interpretación — elartedetraducir @ 3:36 pm
Tags: ,

Ale, pues ahí os la dejo para que disfrutéis.

Septiembre 12, 2009

P***das de la traducción: soluciones al volumen I

Hace como bastante tiempo plateé algunos problemas de traducción en el caso del autor de comics griego Arcás (Creando humor: p***das de la traducción, volumen I). El caso es que los planteé pero no he colgado mi forma de solucionarlos, y creo que al final conseguí soluciones aceptables para casos muy peliagudos de juegos fonéticos y de significado. Refrescad primero la memoria leyendo el post del planteamiento porque sino esto pierde toda la gracia…

Solución al juego υπερθετικός - υπερτροφικός

Solución al juego υπερθετικός - υπερτροφικός

Como no encontraba ningún equivalente con dos prefijos griegos, y necesitaba mantener el juego fonético junto con el del significado (la gracia estaba en que el niño se equivoca de palabra porque suena muy parecida y tiene un significado similar pero no es el correcto), pues busqué la posibilidad de utilizar dos prefijos latinos. Et voilà!! Encontré la solución utilizando “superativo” y “superlativo” (tuve más suerte que un quebrao…).

Solución al juego ποδοψιχιατρός - παιδοψιχιατρός

Solución al juego ποδοψιχιατρός - παιδοψιχιατρός

Bueno, pues como veis aquí tuve que cargarme la gracia de usar una sola palabra porque me resultó imposible encontrar dos palabras en castellano que fueran equivalentes a este juego. Tuve que ampliar el mensaje para utilizar una segunda palabra que me diera algo de juego, aunque claro que el efecto en el lector español no es el mismo que en el lector griego. Qué le vamos a hacer, no siempre vamos a tener la suerte de encontrar el equivalente perfecto…

Agosto 9, 2009

The Sandman, errores de traducción

Creo recordar que ya adelanté en otro post que me metería un poco con la traducción de The Sandman hecha por Ernest Riera. Tengo que reconocer que cuando empecé a leerla me pareció una buena traducción, hasta que decidí buscar algo de información sobre el traductor (que me costó, porque en la edición de Planeta ni lo mencionan) y encontré algunas críticas hacia él tachándolo de “literal” y acusándolo de calcar del catalán. A partir de ahí empecé a fijarme con más detalle y sí, ciertamente, vi algunas cosas que me dolieron bastante. Esta lista corresponde sólo a los 5 últimos tomos editados por Norma Editorial, no cuento los fallos de calco de estructura sintáctica porque entonces la lista engorda un pelín. Allá vamos con las cosas que no se deben hacer en una traducción:

TOMO 6 (Fábulas y reflejos)

  • Ramadan: “Me parece una ciudad remarcable” (de remarkable). Esta me dolió en el alma, por favor, tenemos en castellano impresionante, excepcional, extraordinario… este calco fue como una patada en los ovarios cuando lo leí.

TOMO 8 (El fin de los mundos)

  • Cap. “El chico de oro”, pag. 18: fue muerto. ¡AGH! Fue asesinado, lo mataron, ¡¡pero no fue muerto!!

TOMO 9 (Las Benévolas)

  • cap. 3, pág.7: … Por un tiempo pensé que la vida no era nada más que pelear, comer y joder. (Esto lo enlazo con mi anterior post sobre las traducciones de elementos sexuales). ¿De verdad alguien utiliza la palabra “joder” como sinónimo de mantener una relación sexual? Lo dudo mucho… en inglés usan fuck para todo, pero en español el uso de “joder” con ese significado es un calco como una catedral.
  • cap.3, pág.20: … revista “Gente.” Estoy casi segura de que se refiere a la archiconocida a revista People, en cuyo caso no creo que haga falta traducirlo.
  • cap.4, pág.5: Hey. Las onomatopeyas se traducen. El famoso “hey” suele equivaler en español a un “eh” o a “oye”, dependiendo del contexto. Yo al menos no voy diciendo “hey” a la gente por la calle cuando quiero llamar la atención…
  • cap.4, pág.12: jodíamos como conejos. . Ya lo he comentado antes, sólo por mostrar que no queda natural.
  • cap.4, pág.15: telefonear. Hombre, yo suelo utilizar “llamar por teléfono”. Ya sé que hay que ahorrar espacio en las viñetas, pero me suena a calco totalmente -_-.
  • cap.4, pág.16: Sabíamos que sería un problema, que fuera mortal. Sólo un ejemplo de calco estructural, en español no se puede partir una subordinada con una coma de esa manera.
  • cap.6, pág. 21: El muñeco original… fue perdido. ¡AGH! Otro calco estructural del tipo fue muerto. Por favor, existen las pasivas reflejas con “se” (se perdió). No calquéis las pasivas del inglés.

TOMO 10 (El velatorio)

  • Cap.2, pág.8: (el cuervo a Marvin): Jódete. Por el contexto deduzco que es fuck you en original, por lo que `yo lo traduciría como “que te den”, y no jódete, que es diferente.
  • Cap.4 pág.20: Rehace tu vida (hablando en segunda persona). Rehaz (tú).
  • Último capítulo: (un gato muerde en la mano a un personaje) ¡Hai!. Esta es gorda, la típica que nos aprendemos de chiquititos de: “diferencia entre los homófonos hay, ahí y ay“… Fallo gordo, cuando es onomatopeya es ay, sin lugar a confusión.
  • (Shakespeare a su mujer): ¡Jah! Otra onomatopeya, en castellano es sin hache al final: ¡Ja!
  • Otra que detecté y no apunté dónde fue: Buen día (saludando a otro personaje). Calco del catalán bon día. En español lo decimos en plural, buenos días.

Estas son algunas, cuando me relea los primeros 5 tomos seguiré anotando fallitos, lo mismo cae otro post dedicado a esto… =P

Entradas siguientes »

Blog de WordPress.com.