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    Mi nombre es Eva María Martínez. Licenciada en TeI por la UMU en 2009, trabajo actualmente en Softek Translation y mi peor droga es el fansubbing. Además, soy la coordinadora de la Revista Traditori.

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Creando humor: p***das de la traducción, vol. II

Todos conocemos la serie Los Simpson (después de llevar creo que cerca de 20 años en antena aquí en España, como para no conocerla). Lo que en español vemos tan gracioso, para traducir algunos capítulos dan ganas de morirse con los juegos de palabras que ofrecen, y cuando se traducen bien, ahí es cuando se hace reír al público espectador. El fin último es provocar la misma reacción en el público meta que en el origen.

El otro día estaba viendo el capítulo en el que Homer se hace crítico culinario. Cuando están urdiendo la conspiración para liquidárselo con el pastelito bomba, enfocan el restaurante del Capitán McAllister desde fuera y leo en un cartelito (pequeños detalles que una va percibiendo conforme se ve los capítulos mil veces, y no lo digo de coña): “We arrr closed”. Todos conocemos al Capitán por esa famosa onomatopeya, y estamos ante un clarísimo juego de palabras. ¿Cómo porras lo pasamos al español? Por supuesto, el contenido del cartel no aparecía subtitulado, pero imaginad que tuviérais que subtitularlo… Está claro que en un casi 100% perderíamos esa gracia que nos ofrece el inglés.

Otra. Capítulo donde se impone el toque de queda para los niños. Cuando están viendo la película de “The Bloodening” (traducida y una opción muy buena como “El sanguinariamiento”), Nelson dice (aproximadamente): “Ahora empiezo a cogerle el gustillo al idioma de Shakespeare”. Y claro, el espectador español dirá: pero si son americanos, también hablan inglés. Sí, pero su acento es muy diferente, y más tratándose de un niño como Nelson, con todas las circunstancias sociales y familiares que le rodean, lo que condiciona mucho su estrato social y ello se refleja en su idiolecto a nivel de habla personal. A un americano, el inglés británico estándar le suena “pijo”, y es lo que intentan reflejar en el doblaje poniéndole ese acento un tanto “pijillo” y repelente a los personajes que aparecen en la película. Evidentemente, se pierde parte de la gracia. Ni que decir tiene lo raro que queda lo de “el idioma de Shakespeare” cuando encima están doblados al español, aunque a ver entonces cómo metes esa información. ¿Podríamos decir para familiarizar “el idioma de Cervantes”, por una equivalencia cultural?

Una más. Capítulo en el que se van a Australia, lo que pasa es que no me he visto el original… Marge entra en un bar y pide un café. El que está en la barra le dice que tienen cerveza. Resultado:

Marge: quiero un ca-fé
El otro: cerveza
Marge: un caaa-féé
El otro: cer-ve-za
Marge: un caa-
El otro: vee-zaa

Lo dicho, no he visto el original, pero supongo que jugarán con el acento australiano y con alguna palabra propia de su jerga. El caso es que en español el resultado con el que dio la traductora es buenísimo xDD.

De los Simpson hay a montones, así que ya iré poniendo para que reflexionéis sobre las dificultades a las que se enfrenta un traductor con el tema del humor…

Poesías… ¿originales?

Os animo a que los que leéis este blog votéis en la encuesta de la barra lateral si pensáis que es posible traducir poesía o no.

El otro día, el profesor Esteban Torre de la Universidad de Sevilla nos dio a los alumnos de 4º de TeI de la Universidad de Murcia una interesante conferencia sobre la traducción de la poesía, algo a lo que personalmente no me dedicaría en la vida porque no tengo sensibilidad para ello. Resultó gracioso saber que poemas que pensamos que son originales de algunos autores resultaban traducciones/copias de poemas de autores que los habían escrito en otro idioma. Como ejemplo tenemos a Quevedo, que copió-tradujo (¿cuál sería el término compuesto para algo así?) un poema de Luís de Camões. Os lo demuestro:

Francisco de Quevedo:

Es yelo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado;

es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado;

es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño amor, éste su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

Luís de Camões:

Amor é un fogo que arde sem se ver;
É ferida que dói e não se sente;
É um contentamento descontente;
É dor que desatina sem doer;

É um não querer mais que bem-querer;
É solitario andar por entre a gente;
É nunca contentar-se de contente;
É cuidar que se gagna em se perder;

É um estar-se preso por vontade;
É servir a quem vence o vencedor;
É ter com quem nos mata lealtade.

Mas como causar pode o seu favor
Nos mortais corações conformidade,
Sendo a si tão contário o mesmo Amor?

Como veis, los versos que están en cursiva son copia-traducción exacta del original, y Quevedo ha ido traduciendo y adaptando en cada verso el número de sílabas, las rimas y las figuras estilísticas para que quedara un poema en español en condiciones. Un trabajo impecable e impresionante. ¿Qué cómo sé que el de Quevedo es la traducción y no al revés? Pues porque Quevedo nació en 1580 y Camões murió en 1581 =).

Pero no os penséis que esto es una excepción: hay más de un poema en estas condiciones. Por ejemplo, Joachim du Bellay tradujo un poema de Janus Vitalis del latín al francés, y luego Quevedo traduciría la traducción francesa al español (du Bellay falleció en 1560). En la misma línea, Edmund Spenser y Ezra Pound tomarían la versión francesa para hacer una traducción, prácticamente palabra por palabra, de la traducción francesa de du Bellay. Es la ventaja que tienen los idiomas de palabras cortas a la hora de hacer los versos, que tienen que hacer menos malabares.

Interesante, ¿no?

El erotismo en el Islam

Si mi amor hacia la lengua árabe y su cultura va in crescendo ya de por sí con mis clases diarias, hoy ya ha sido el no va más. He tenido el placer de asistir a una conferencia organizada desde la Universidad del Mar en la Universidad de Murcia cuya ponente era la Dra. Dña. Fatiha Benalabbah, directora del Instituto de Estudios Hispano-Lusos de la Universidad Mohammed V (Agdal-Rabat, en Marruecos), especializada en tema de erotología y mística árabe.

Supongo que a algunos no les casará el término “erotismo” con “árabe” o con “Islam”. Claro, si es que con todo el rollo este de que la mujer tiene que ir tapada hasta el cuello y con el pañuelo en la cabeza… Qué cosas tengo, ¿no? Erotismo e Islam, con lo cerrados que son. Pues os sorprendería saber que el Islam es la religión más abierta con el tema del sexo y más erótica que ha dado el planeta, siempre que se establezca dentro de los límites permitidos (que una cosa es el erotismo y otra muy diferente es desfasarse a todo lo que da la mata). El erotismo en el mundo del Islam está muy ligado a la mística, y son bastante explícitos a la hora de describir el tema sexual. ¿Os sorprende? A mí también, para que os voy a engañar. Pero resulta divertido pensar que, mientras el cristianismo toma las relaciones sexuales como pecado incluso dentro del matrimonio a no ser que sea para concebir (aquí como los conejitos), el Islam, esa religión que vemos como “cerrada al mundo y retrógrada en muchos aspectos sociales” (según el punto de vista de nuestro “occidente”), ve el sexo como algo concebido para satisfacer una necesidad y para disfrutar de ello por ambas partes de la pareja. ¿Os choca? Es algo inevitable. No es lo que nos medios de comunicación suelan difundir.

¿Que no os lo creeis? La cultura árabe es riquísima en tratados y libros en los que se trata el erotismo. Como ejemplo, la lectura de los libros del filósofo, poeta y místico sufí Ibn Arabi (que entre sus más de 200 obras tiene un tratado sobre erotismo llamado “Libro del Tesoro de los amantes”) está prohibida por completo en Arabia Saudí (sin duda, el país árabe más cerrado y conservador en tema religioso). Fijaos, como hoy comentaba la Dra. Fatiha, en “Las Mil y Una Noches” o en “El jardín perfumado”, obra del jeque Nefzawi (Túnez, siglo XVI) que viene a ser el kamasutra árabe. ¿Que no lo conocéis? Pues os animo a que le echéis un vistazo, porque os va a sorprender. Os dejo este enlace para que leáis un poquito más sobre la obra si os interesa.

Por cierto, ¿alguien se ha fijado en los ojos de esas árabes que van tapadas hasta el cuello? Son capaces de enamorar sólo con los ojos…

Espero que este breve post os haya servido para hacer que os intereséis un poquito más por la cultura islámica y para eliminar unos cuantos prejuicios sobre ésta =).

P.D.: ¡¡yo quiero traducir un tratado de estos!! xD

¿Y ahora qué leo?

Si ya no sabéis cuál va a ser vuestro próximo libro compañero de sueños y de tardes o de viajes, no pensáis leeros el Ulysses de James Joyce porque os parece excesivo y ya habéis sufrido la horrible escritura de Dan Brown, os voy a recomendar un autor que puede que os impacte: Neil Gaiman.

Neil Gaiman es un autor británico que escribe absolutamente de todo, desde cómics hasta teatro pasando por libros, letras de canciones e incluso audio para escuchar las historias narradas y películas, entre ellas cuentan Beowulf, Stardust y Neverwhere.

Su obra maestra es sin duda alguna The Sandman (que al fin conseguí los 5 tomos que me faltaban en formato Norma Editorial en la feria del libro, yujuuu! – maldito formato de Planeta DeAgostini que se dejaron la colección a medias ¬¬), cómic rey de las interrelaciones más escalofriantes que os podáis imaginar: mitología existente de todos los puntos del mundo, leyendas, historias fantásticas, referencias a otras obras y personajes históricos y bíblicos, lo que queráis y más lo vais a encontrar en esta obra, compuesta por 10 volúmenes en el formato original de Norma Editorial y algún libro extra.

Os cuento un poco de lo que va: 7 hermanos llamados los Eternos. No, no son dioses ni semidioses. Están por encima de ellos, siempre han existido, Deseo y Desespero (gemelos), Destino, Destrucción, Muerte, Sueño, Delirio (que antes fue Delicia). Si ponemos los nombres en inglés, todos empiezan por D, pero por desgracia la traducción es lo que tiene. El protagonista es Sueño (también conocido como Morfeo). Durante los 10 volúmenes se suceden un compendio de varias historias, algunas se irán retomando conforme pasen los tomos, otras se irán referenciando, y podremos ver escenarios como el Infierno, Asgard, Alfheim o los diferentes reinos de los Eterno en el mundo ficticio mezclado con historias que ocurren en el mundo moderno (Estados Unidos e Inglaterra) y en el pasado (China, Rusia, África).

A mí no me salen las palabras para explicar la inmensidad de la obra, pero si conseguís el primer tomo, os gusta la mitología y el cómic, os lo recomiendo vivamente, aunque tengo que reconocer que me estoy leyendo la traducción española porque la original me sale por una pasta (gastos de envío, que me cuestan más que el propio libro si me descuido). Algún día lo mismo me la puedo comprar…
La traducción al español es de Ernest Riera. He de reconocer que su trabajo me parece bastante bueno en general, aunque he visto alguna pifia tipo calco que me dolió bastante. Eso sí, ya me lo leeré con tiempo y prestando mucha más atención y le dedicaré sólo un post a la traducción de esta obra…

Si queréis saber más de este autor, echadle un vistazo a su blog oficial: http://journal.neilgaiman.com/