Archivo mensual: enero 2011

Los fansubs: el caso de traducciones (no tan) amateur

Los que sigáis este blog y le hayáis echado un vistazo al apartado de “Mis proyectos” habréis visto que una de mis aficiones es la traducción “amateur” de anime y manga, actividad más conocida como fansubbing o fansubeo.

¿Cómo me metí en ese berenjenal? Pues fue allá por el año 2007 que las clases de la universidad de aburrían soberanamente (un 99 % de teoría que por fortuna se subsanó en los dos últimos años) y yo sentía que necesitaba traducir. Y qué mejor manera de empezar que en un terreno que me gustaba, aunque fuera sin cobrar: traducir animación japonesa. Servidora se metió en el portal Mcanime y, rebuscando por el foro, encontré un rinconcito dedicado a los fansubs y a la búsqueda de personal por parte de estos, o incluso para poder ofrecerte tú para traducir. El administrador de AksFansub se interesó por mí, y me mandó una prueba de traducción y otra de corrección. Pasé las dos y estuve colaborando con ellos hasta mayo del 2010. Sigue leyendo

El árabe y la diglosia

Bueno, el post de hoy es una pataleta hacia mi segundo idioma de trabajo: el árabe. Me gustaría explicar desde aquí cuál es la realidad de esta lengua, ya que cada vez que me preguntan ¿qué idiomas has estudiado? y lo menciono, la respuesta suele ser: “uy, ¿y escribes al revés?; “Uy, ¿y entiendes todos esos signos raros?”; “Uy, y entonces, ¿entiendes a los marroquíes y hablas con ellos?”. Una de esas tres cae siempre, no suele fallar.

Por desgracia para los que decidimos estudiar este idioma, en el mundo árabe existe lo que se llama diglosia. Es decir, que hay dos realidades lingüísticas diferentes. Aunque bueno, en realidad yo distinguiría tres estratos de lengua:

  • El árabe clásico;
  • El árabe estándar;
  • y el árabe dialectal.

El árabe clásico (fusha) es la lengua árabe en estado puro y la encontramos en El Corán (el Libro por excelencia) y en los textos clásicos. Claro que eso no lo habla nadie, y si hablas así, lo más seguro es que te miren con cara rara y piensen que estás chalao (a no ser que seas Yasser Arafat o alguien de su calibre como orador).

El árabe estándar es una “simplificación” del árabe clásico, y como su “nombre” indica, es una lengua estandarizada (y por tanto, irreal) para todo el mundo árabe. Esto es lo que nosotros aprendemos cuando decidimos estudiar árabe: es la lengua de la escuela, de la escritura y la lectura, y por extensión, la de los medios de comunicación (periódico y radio), libros de texto, novelas modernas… Gracias al árabe estándar podemos leer, escribir y comunicarnos con cualquier hablante de cualquier país árabe. Bien por las dos primeras, por la última no tanto porque va a depender mucho de a dónde nos vayamos. En todos los países árabes te van a entender porque están acostumbrados a escuchar este estrato en la televisión y en la radio. Ahora bien, no esperes que cuando te respondan, lo hagan en árabe estándar. Y menos si estás en Marruecos y países vecinos.

El árabe dialectal (dariya o ‘ammiyya) es la verdadera lengua materna de los árabes: la que hablan en la vida diaria. Y aquí ya, cada país y cada zona, es un mundo. El dialectal marroquí por ejemplo (dariya) se caracteriza porque las vocales en sílaba abierta caen (de ahí que cuando escuchamos hablar a dos marroquíes sólo oigamos consonantes); en el norte usan muchas palabras españolas (cosa que en el centro y en el sur no ocurre) y tienen muchas palabras de origen bereber. En Egipto, el sonido yim (ج) cambia por gayn (غ), así que en lugar de yiddan vamos a escuchar giddan, y si eso no lo sabemos, nos podemos volver locos intentando descifrar lo que nos dicen. En Siria, el dialectal es sumamente “cantarín”… las estructuras de dialectal en dialectal cambian, la forma de articular la gramática cambia, cambian la pronunciación y la entonación, el vocabulario y hasta la forma de saludar. Mientras que los dialectales de la zona de Oriente Próximo comparten rasgos, los del Norte de África son más cambiantes, y un marroquí no se va a entender con un jordano a no ser que hablen en estándar o que ambos estén acostumbrados al dialecto del otro.

Ahora voy a enfocar todo esto a la traducción y a la interpretación. Para traducir tenemos que dominar por obligación el fusha/árabe estándar (según el tipo de textos que vayamos a traducir, claro. La diferencia estriba en que en fusha nos pueden aparecer complicaciones a nivel sintáctico y gramatical que en estándar se simplifican por pura comodidad); en cambio, para interpretar, además del estándar es muy recomendable que conozcamos al menos un dialecto (el mayoritario que se requiera en la zona; en el caso de la Región de Murcia, el marroquí). ¿Por qué? Muy sencillo. Imaginad que repartís CV por hospitales o comisarías (aunque ahora las comisarías usan un servicio centralizado mediante subcontrata, pero es por poner un ejemplo) diciendo: yo sé árabe, esto lo puedo hacer sin problema porque con el estándar puedo comunicarme con cualquiera. Pues no, error. Si os llaman y os ponen delante de un marroquí en la consulta para que interpretéis, y no habéis escuchado en la vida a uno ni habéis visto jamás nada de dialectal, os puedo asegurar que vuestra cara va a ser de póquer total, porque no se les entiende absolutamente nada como no se tengan unos conocimientos mínimos sobre cómo funciona y hay que hacer muchíiiiisimo oído. Si intentáis usar el estándar lo más seguro es que os entienda, pero no esperéis que la respuesta vaya a ser en estándar, a no ser que sea una persona formada con estudios universitarios o algo por el estilo (cosa rara en esta zona al menos). Como mucho, empezará las 2 primeras palabras en estándar, y luego se pasará al dialectal, porque es lo que a ellos les viene cómodo.

En resumen: si queréis traducir, el estándar es suficiente. Si queréis interpretar, os recomiendo que le metáis caña a un dialectal (pero que sea útil). Y volviendo a las preguntas del principio, la escritura es lo menos complicado de esta lengua; los “signos raros” son letras de un alfabeto de 28 letras (aunque a nosotros nos parezcan puntos y rayas sin sentido) y no, no entendemos a los marroquíes a no ser que estudiemos dialectal marroquí.

Y otro día, más :D . Si queréis que trate algún aspecto concreto de la lengua por curiosidad, me lo podéis decir sin problemas que lo tendré en cuenta para escribir sobre ello ;) .

El lenguaje de los sms

Inauguro el año con un post sobre el lenguaje de los sms, que ya lo tenía pendiente desde hace algún tiempo. Los sms, esos mensajes endemoniados que tanto nos cuesta leer según quién los mande, que cada uno tiene su estilo particular. Que el hecho de mandarlos cueste dinero hace que la economía del lenguaje se exprima al máximo, por lo que desde escribir con abreviaturas (Sta noxe ns vmos n l bar 8h k krro hst ls 7 ok? bss) hasta escribir como: “StaNoxeNsVmsNlBar8hKkurroHstLa7ok?Bss” (todo sea por ahorrar espacios) es válido para que nos entre todo lo que queremos decir en un solo mensaje.  Podríamos decir que las características generales son las siguientes:

  • Sustitución de palabras por grafías representativas: por = x, pero también xa (para) y xo (pero); que y ca = k (ksa, kdams); ch = x (coche –> coxe); gu = w (wapo); más = +; menos = -
  • Eliminación de vocales que queden sobreentendidas: mñn, rcogs, sto, dnd… (lo cual me recuerda en cierto modo al árabe, que las vocales breves no las escriben).
  • Abreviaturas: tb, msj, xo, xa…
  • Los números, con números y no con letras, por supuesto.
  • Supresión de espacios entre palabras.
  • Sobra decir que nada de tildes, y, a veces, ni puntos ni comas, que comen espacios (lo cual hace que los mensajes no se entiendan, directamente).

Y, en general, cada uno escribe los mensajes como quiere. Tengo un librito bastante gracioso que en el apartado Gramática de mensajes (Grmtik d mnsjs) dice, entre otras cosas, “no se utilizan la h [...]” y “se sustituye la ll por la y o una l“. Aquí es cuando pasamos de la línea de ahorrar caracteres a la línea de atentado contra la ortografía, claro. Pero bueno, hoy no me quiero centrar en eso que ese tema daría para mucho, y muy largo. El caso es que se supone que, según la gramática y la sintaxis del móvil, podemos encontrarnos cosas como tptcqdr?, cosa que a mí me costaría horrores leer y que es la abreviatura de ¿Te apetece quedar?

Por supuesto, esto se da en todos los idiomas. En inglés, es normal sustituir palabras por números:

  • for, four = 4,
  • two, too, to = 2
  • sonido “eit” = 8 (mate = m8; hate = h8)
  • Abreviación por sonido (you = u; are = r)
  • Abreviación gráfica: thx, ty (thanks, thank you); np (no problem)

Vamos ahora a por el árabe (¡¡tachán!!), que seguro que despierta curiosidad en muchos. ¿Cómo escriben los árabes en el móvil? Pues tienen dos opciones: escribir en árabe o escribir transcribiendo. Ahora bien, a no ser que os estéis comunicando con un hablante culto, todo lo que escriba va a ser dialectal. Y si es marroquí, usará el fusħa (la lengua culta) como mucho durante las… cuatro primeras palabras.

Blackberry con teclado en árabe

  1. Escribir en grafía árabe: sí, hay móviles con teclado en árabe, y fue una de las cosas que me llamó la atención durante mi estancia en Siria, que llevaban teclado con la grafía árabe y te permitían cambiar a grafía latina si lo preferías. Estuve tentada de comprarme uno, pero me contuve porque luego iba a estar cogiendo polvo en el armario xD.
  2. Escribir en grafía latina: transcribiendo, por supuesto. Ahora bien, eso implica que hay ciertas letras que nos faltan, ya que los árabes tienen tienen varios sonidos que carecen de representación en la grafía latina. ¿Cómo las suplen? Pues utilizando números. Este es el sistema de transcripción numérica que emplean:
  • ء: 2
  • ح: 7
  • 8: ـهـ
  • 3: ع
  • 9 ó 6: ق
  • kh: خ
  • h: ح
  • gh: ġ
  • c y k: /k/
  • D: ض
  • s: س، ص
  • ch, sh: ش
  • w: و
  • j: ج

En concreto, este es el sistema de transcripción que se usa en el caso del árabe marroquí, aunque hay algunas transcripciones que son comunes (sobre todo las numéricas) para escribir sin usar la transcripción internacional (cosa que en el móvil no existe).

Os pongo algunos ejemplos, extraídos de este artículo de Monserrat Benítez titulado Transcripción al árabe marroquí de los mensajes de teléfono móvil (la numeración de los mensajes corresponden a los ejemplos del artículo):

Ejemplo 1

Salut ca va? Sana saida okantmna tkon bikhir widkhel 3lik had l3am bmatmniti  nchalah, smeh lia kent bit ntasl bikwalakin tsalat lia lacart yalah 3ndi bach nsift lik msg, sana saida hta ntasl bik, bey thla frask.

Ejemplo 3

Hi zin diali. Bghit n3ait lik walakin tele dialk kan makhadamch.

Mensaje 5

Fayn kayna? Ba9ya fil 7ammam? Saliti ola laa?

 

El sistema de chat (messenger) funciona exactamente igual. Si queremos escribir en árabe, tendremos que instalar la fuente desde nuestro CD  de MS Office y cambiaremos de idioma desde la barra de idioma o con Ctrl+Shift. Ahora bien, tendremos que aprendernos donde están las letras, porque evidentemente no coinciden. En Inicio – Accesorios – Accesibilidad encontramos una herramienta que es el teclado en pantalla, que para este caso y hasta que nos acostumbremos es bastante útil. También venden pegatinas para pegarlas en el teclado a modo de chuleta auxiliar (a mí en particular no me han hecho falta), o también podemos hacerlas nosotros mismos en papel adhesivo (más barato y entretenido :D ).

Ah, por cierto, si queréis saber qué significa todo ese galimatías de arriba de consonantes aglutinadas (sí, es lo que tiene el marroquí, que hay sukunes -silencios- por todas partes), os recomiendo que le echéis un vistazo al artículo, porque es muy interesante ;) .