Esto es, junto con las guías de estilo, algo que no se suele enseñar durante la carrera. O al menos a mí no me lo enseñaron. Sí escuchamos que “en caso de duda, siempre hay que consultar con el cliente”, pero nunca nos dicen cómo hacerlo. Y como es lógico, no vamos a estar llamándolo por teléfono cada dos por tres ni vamos a estar mandando correos electrónicos sueltos continuamente, porque entonces no daríamos abasto ni ellos, ni nosotros, y además perderíamos una cantidad de tiempo impresionante por gestionar mal nuestro tiempo a base de “preguntar por sistema de goteo”.
¿Cómo se soluciona entonces el “preguntadle al cliente”? Pues mediante lo que se denominan queries. Como el propio nombre indica, las queries son las consultas que tenemos que hacerle al cliente, y lo mejor para este propósito es crear un documento con cualquier programa de hoja de cálculo Sigue leyendo

