El arte de traducir

Noviembre 18, 2009

Relaciones de poder

Uno de los temas delicados que encontramos en traducción es el de las relaciones de poder. No es fácil decidir en algunas ocasiones cuándo tenemos que traducir por “tú” o por “usted”, ya que depende no sólo de la vertiente lingüística, sino también de la cultural (tanto la de origen como la de destino).

Cada idioma y cultura tiene establecidos unos mecanismos lingüísticos para diferenciar las relaciones de poder entre hablantes. Por ejemplo, en español peninsular diferenciamos entre el tuteo y el usteo, y empleamos el usteo cuando tenemos que dirigirnos a una persona mayor en edad o en rango; en cambio, en el español de Latinoamérica también emplean el usteo para dirigirse a una persona que desconocen,  independientemente de la edad (podéis corregirme si me equivoco). En alemán funciona igual: emplean el pronombre Sie para dirigirse a cualquier persona que no entra en su círculo habitual de amistad, independientemente de la edad.

Luego tenemos lenguas más extremas como el japonés, donde las relaciones están marcadísimas por sexo, edad, rango y familiaridad con el interlocutor. Marcan estas relaciones con un sufijo al final de cada nombre para indicar la escala de respeto (la siguiente explicación la he sacado de esta página: http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070601191643AAjVAI0):

-san ( -さん ): se añade después del nombre de las personas. Es un sufijo de cortesía y respeto (se utiliza tanto para personas de la misma edad como para personas mayores que tú).

-kun ( -君 ): se añade después del nombre, lo usan hombres y mujeres mayores cuando se dirigen a un hombre menor que ellos (si eres mujer no uses este sufijo con hombres mayores que tú)

-sensei ( 先生 ) – significa maestro; se le puede decir a la persona que te enseña artes marciaesl o al profesor de la escuela. También se utiliza para los médicos ( isha [医者] ), pero ¡cuidado! , sólo cuando estás hablando con el doctor directamente puedes añadir sensei, ejemplo: onaka ga itai sensei (me duele la cabeza).

-chan ( -ちゃん ): se añade después del nombre de personas mas jovenes que tú. Es una expresión de cariño y confianza: se usa para los amigos, familiares (hermana menor, hermano menor, primos menores, etc.) y niños. También se utiliza para las mascotas.

-sama ( -様 ) : es un sufijo de cortesía para personas importantes (es más respetuoso que -san).

-senpai ( -先輩 ): se añade después del nombre de la persona. Este sufijo es de respeto y cortesía para compañeros de trabajo, escuela, o que practican algún arte (shodō,aikido,kendo, etc..) en común contigo. Enfatiza que es una persona con más experiencia que tú.

 

Un jaleo, ¿verdad? Y en contraposición a esto tenemos lenguas como el inglés y el árabe, que carecen de pronombres o sufijos que marquen esas diferencias.

Y ahora es cuando viene el asunto espinoso. ¿Cómo reflejamos esas diferencias de poder en nuestra propia lengua? ¿Las reflejamos conforme al original o lo adaptamos a la cultura y a las normas de la lengua de destino? ¿Tenemos libertad para alterar las relaciones de poder que el autor establece según su cultura? O ¿acaso no sería libertad, sino el deber de hacer la lectura asequible para el lector (en este caso español) y evitarle “rarezas” en la traducción empleando fórmulas con usteo en situaciones en las que  nosotros usaríamos un tuteo?

El caso del japonés por ejemplo da mucho juego y es muy interesante. ¿Qué hace un traductor cuando se enfrenta a todas esas partículas dentro de una obra? En español, a no ser que sepamos japonés, esa información no nos añade nada relevante, y de hecho, si el traductor decide dejarlas, debería poner una nota explicando el uso de dichas partículas al lector (en caso de que la obra vaya destinada a un público general no especialista en cultura japonesa, claro). Si decide naturalizar el texto, tendrá que hacerlo con todas las consecuencias, obviando las diferencias que marca el original y adaptándose a las situaciones tal y como se producirían en la cultura española, lo cual también supone una pérdida importante de información del original que no podemos reproducir mediante nuestra propia lengua  porque carecemos de los mecanismos adecuados para ello. ¿Habría algún motivo para dejar las partículas si la obra va destinada a un público general? Claro que sí: el exotismo que infiere el uso de algo que para nosotros es desconocido.

De hecho, en las subtitulaciones de los fansubs se ven las diferentes opciones a las que se puede recurriralgunos dejan las partículas después del nombre (Kurosaki-kun, Enjin-sama, Nanao-chan). ¿Motivos? Pues porque suponen que va dirigido a un público que entiende del tema (gente aficionada al anime y al manga), porque si en efecto esa gente entiende un mínimo queda extraño escucharlo en el original y no verlo reproducido en los subtítulos, porque efectivamente queda “exótico” dejarlo así… y también tenemos la otra versión, gente que lo elimina porque piensa que no es indispensable y que lo único que hace es liar al espectador-lector. En un doblaje por ejemplo sería diferente, y tengo casi por seguro que las relaciones se transferirían sin dudas con un “usted” aplicado a las relaciones tal y como las mantenemos en español, conservando sólo del original la partícula “sensei”, ya que es la más conocida de las que hemos citado.

¿Y qué pasa en el caso contrario? Pues habrá que adaptarse al contexto, como es el caso del inglés. Si es una relación entre amigos, compañeros de trabajo, jefe-empleado, profesora-alumno… aquí será el traductor quien deba evaluar el tono a emplear, y si debe ir cambiándolo gradualmente a medida que pasa la obra o no. Un ejemplo: una empleada tiene un romance con su jefe. ¿Cuál es el trato que se dan en la oficina después de salir de la cama? ¿Mantienen la distancia para ocultar los hechos o cambian la forma de tratarse llamándose de “tú”?

A veces lo que parece más evidente a la hora de traducir no lo es tanto…

Octubre 22, 2009

Fraseologismos

Programando el otro día una actividad para la Bienvenida de la Universidad estuvimos buscando refranes para usar en unos marca-páginas que tuvieran un equivalente en español pero visto desde una perspectiva diferente. Al final se optó por el original francés Loin des yeux, loin du coeur, y buscando los equivalentes en otras lenguas descubrimos lo siguiente:

Inglés: Out of sight, out of mind.

Alemán: Aus den Augen, aus dem Sinn.

Árabe:البعيد عن العين بعيد عن القلب

Italiano: Lontano dagli oggli, lontano dal cuore

Español: Ojos que no ven, corazón que no siente.

Resulta curioso, ¿no? Las lenguas que podríamos denominar germánicas (inglés y alemán) hacen el dicho con “fuera de la vista/de los ojos, fuera de la mente”, mientras que las lenguas románicas lo hacen con “lejos de los ojos, lejos del corazón”. En árabe se hace como en las lenguas románicas, y sería interesante saber si esto viene tal vez por influencia de la dominación francesa.

Ya podemos distinguir a primera vista una primera diferencia: las lenguas germánicas hablan de “estar fuera de la mente”, mientras las románicas emplean “estar fuera del corazón”. Este pequeño detalle deja entrever en cierto modo los diferentes puntos de vista que pueda tener cada cultura, que en este caso además coincide con una localización geográfica concreta: la mente al norte, y el corazón (el sentimiento, las entrañas, la pasión) al sur, algo, si nos fijamos, propio del pueblo Mediterráneo.

¿Y qué pasa con el español? ¿Es que tenemos siempre que complicarlo todo? Lo que en todas las lenguas comparadas se hace con un esquema sencillito, nosotros tenemos que elaborar el equivalente con verbos de sentido. Pero efectivamente, éste es nuestro equivalente en español para este fraseologismo, y ante estos casos habremos siempre de buscar el equivalente, si existe, y no traducirlo al pie de la letra. Éste era sencillo, pero los hay complicados y mucho además, sobre todo cuando son específicos de la cultura de origen. Pero a eso dedicaré otro post, que va para largo y es un tema muy interesante…

Octubre 15, 2009

Traducir canciones… para ser cantadas

Cuántas veces hemos dicho: “¡Esta canción tiene una letra preciosa!” Y cuando la hemos intentado traducir al castellano hemos dicho: ¡¡Uf!! Qué bonito queda en inglés (o el idioma que sea) y qué raro/mal/feo  suena en español. Pues bien, traducir canciones por gusto es una cosa, y otra muy distinta es que nos hagan un encargo para traducir una canción para ser cantada en esa lengua de destino. No es un caso tan atípico, lo podemos encontrar con frecuencia, por ejemplo, en películas de dibujos animados (sólo tenemos que ver las películas de Disney, que se pasan la mitad del tiempo cantando).

Este tipo de encargos siempre supone un reto para el traductor porque no sólo hay que transmitir el mensaje, sino que dicho mensaje tiene que ir encajado en un ritmo, y además cuenta con unas rimas, una cadencia y una sonoridad, además del metro que se emplee. Se complica la cosa, ¿eh?

Vamos a poner un ejemplo con algo que conozcáis prácticamente todos y a raíz de lo cual se me ocurrió este post: “I just can’t stop loving you”, de Michael Jackson (DEP):

“I Just Can’t Stop Loving You”

[...]

Each Time The Wind Blows
I Hear Your Voice So
I Call Your Name . . .
Whispers At Morning
Our Love Is Dawning
Heaven’s Glad You Came . . .

You Know How I Feel
This Thing Can’t Go Wrong
I’m So Proud To Say
I Love You
Your Love’s Got Me High
I Long To Get By
This Time Is Forever
Love Is The Answer

I Hear Your Voice Now
You Are My Choice Now
The Love You Bring
Heaven’s In My Heart
At Your Call
I Hear Harps,
And Angels Sing

You Know How I Feel
This Thing Can’t Go Wrong
I Can’t Live My Life
Without You

I Just Can’t Hold On

I Feel We Belong

My Life Ain’t Worth Living
If I Can’t Be With You

I Just Can’t Stop Loving You
I Just Can’t Stop Loving You
And If I Stop . . .
Then Tell Me Just What
Will I Do

‘Cause I Just Can’t Stop
Loving You

Versión en español (cantada):

Como la brisa
Tu voz me acaricia
Y pregunto por ti

Cuando amanece
Tu amor aparece
Y me hace feliz

Me conoces bien
Y sabes también
Que nadie te querrá
Como yo

Tú me haces sentir
Deseos de vivir,
Junto a ti por siempre
Tu amor es mi suerte

Tu voz me llama
Tú eres quien gana
En mi corazón

Porque me has dado
Algo sagrado
Con tu pasión

Me conoces bien
Y sabes también
Que no puedo vivir sin tu amor

Y cuando no estás
No hay felicidad
Mi vida no es vida
Si tú te vas

Todo mi amor eres tú
Todo mi amor eres tú
Cuando no estás
No hay quien me dé lo
Que das tú
Pues todo mi amor eres tú

Como podéis ver, el mensaje viene a ser el mismo, pero cualquiera diría que se trata de la misma canción si no la escuchara con música. Vamos a analizar un poco más detenidamente (qué pena que en un blog no pueda hacer tablas…).

Rima:

la rima en inglés es a-a-b, en estrofas de 3 y 3 (Each time the wind blows /I hear your voice so/I call your name… || Whispers at morning/Our love is dawning/Heaven’s glad you came). Algunas partes parecen algo más anárquicas, como la que viene a continuación (You know how I feel/This thing can’t go wrong/I’m so proud to say/I love you), pero por la sonoridad que ofrece el inglés no “suena mal” al oído cuando lo escuchamos. En español se ha buscado mantener ese esquema y de hecho se ha conseguido (Como la brisa/Tu voz me acaricia/Y pregunto por ti), pero si nos fijamos, la parte de verso libre (por llamarlo de alguna manera) se ha transformado en español en un esquema a-a-b-c (Me conoces bien/Y sabes también/Que nadie te querrá/Como yo). ¿Por qué? Porque en español la disonancia queda mucho peor, los sonidos están más definidos (¿podríamos decir más bruscos?) y eso juega en nuestra contra en este tipo de traducciones.

Ritmo:

Otra de las malas jugadas que ofrece el español es que las palabras son más largas que en inglés y usan otro sistema de cómputo, por lo que tendremos que buscar palabras cortas que nos encajen en la música y cuya unión transmita el mismo mensaje. Es por ello que vemos que cambia la letra: Each time the wind blows, que compone un solo verso en inglés,  se convierte en español (traducido tal cual) en Cada vez que sopla el viento, 5 sílabas del inglés frente a 8 del español. Si decimos Cuando sopla el viento aún nos sobra una sílaba, pero sí que encaja en música. En Whispers at Morning/Our love is dawning/Heaven’s glad you came, si lo traducimos por (intento): Un susurro en la mañana/Nuestro amor amanece/Como alegría del cielo apareces, conseguimos  que rime, pero en un esquema inverso a-b-b, y además no nos cuadra ni por asomo…

Y vistas las circunstancias y el resultado final, cabría preguntarse: ¿podemos hablar de traducción o deberíamos hablar de adaptación?

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