Mientras voy recopilando información y ejemplos para hacer mi publicación sobre onomatopeyas, servidora se va fijando en cosas cotidianas para seguir comentando dificultades de traducción.
El otro día le llegó a mi hermano un libro con el siguiente título: Trance-formation. La temática es Programación NeuroLingüística. Como podemos ver, el título (muy bueno, por cierto) juega una vez más con la grafía, la fonética y la semántica:
- En la grafía distinguimos la palabra trance, “trance” en español, haciendo referencia a todo el tema del hipnotismo en PNL;
- la fonética es /trans/, jugando entonces en la pronunciación con la palabra /transformation/, “transformación”, que referencia al cambio de conducta, pensamiento, etc. que infringe la PNL en la persona que la recibe;
- y en cuanto al segundo lexema, formation, también juega un papel modificador: en el primer caso tendríamos “formación en trance”, que es el objetivo principal del libro (formar a la persona que lo lee, o al menos iniciarla, en PNL), y en el segundo caso pues ya lo hemos comentado más arriba.
Y visto este pequeño desarrollo… ¿a alguien se le ocurre cómo verter esto al español? Jugamos con la desventaja del desdoble fonética-grafía… Y nos libramos porque es un libro y quien sepa inglés sabe de qué va la cosa (aunque a lo mejor pierde algún matiz), pero imaginaos que este juego de palabras aparece en un medio audiovisual (serie, película, cómic…) y tenemos que intentar reflejar el juego de palabras. ¿Lo sustituiríamos por otro, perderíamos la gracia machacando el juego fonético a secas, traducimos al español perdiendo la gracia y añadimos una nota…?
Y por si esto nos parece poco, voy a exponer otro pequeño ejemplo “puñetero” de juego de palabras. Un conocido canadiense está ahora estudiando en la República Checa, y el otro día vi un ingenioso comentario suyo que decía lo siguiente: Czech it out. Divertido, ¿no? Imaginemos que este juego entre la frase Check it out y el nombre de la República Checa en inglés (Czech Republic) nos aparece en una novela. ¿Qué porras hacemos? Si lo liquidamos estamos cargándonos una posible connotación que lleva una intención, ya sea humorística, una posible clave en lenguaje de espías, un rasgo pronunciado en un personaje (como que sea muy dado a sacarle punta a juegos fonéticos)…
Pues ale, ahí os dejo eso. ¡A discurrir se ha dicho!




