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    Mi nombre es Eva María Martínez. Licenciada en TeI por la UMU en 2009, he trabajado como in-house durante más de 3 años y he dedicado otros cuantos al fansubbing. En la actualidad soy traductora autónoma y coordinadora de la Revista Traditori.

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¡Las onomatopeyas también se traducen!

Pues eso, llevo tiempo queriendo escribir un post sobre las onomatopeyas, vocablos que imitan o recrean el sonido gráfico de la cosa o acción nombrada (según diccionario de la RAE).

Las onomatopeyas son propias sobre todo de los cómics y resultan, a mi parecer, una de las mayores complicaciones para un traductor, especialmente si tocamos idiomas como el japonés. ¿Por qué? Pues porque las onomatopeyas también se traducen señores, y a veces nos resulta muyyy complicado encontrar un equivalente en nuestra lengua porque bien:
1. No existe un equivalente.
2. Puede que exista, pero no es muy habitual y nos tendremos que romper la cabeza para poder formularla gráficamente en español y que se entienda.

Como ya he dicho arriba, las onomatopeyas imitan de manera gráfica el sonido de algo. Pero cada lengua usa unos recursos diferentes para expresarlos. Mientras que en inglés por ejemplo es frecuente ver onomatopeyas expresadas mediante verbos (ya que también son significativos en ocasiones del sonido de la acción), en lenguas con alfabetos no latinos transcriben como es evidente utilizando su propio alfabeto:

Esto es una muestra del griego. Primero nos toca leer la transcripción (sí, a veces se hace difícil saber que lo que estás leyendo es una transcripción, sobre todo cuanto te topas con palabras transcritas del inglés, es lo peor) y luego traducirlo al sonido español. En este caso las onomatopeyas serían:
Viñeta 1: μπαπ! –> ¡mpap! ¿Pero a que este no es el sonido con el que solemos describir que alguien se pega un trompazo contra algo? Es en este momento cuando me acuerdo de Ibáñez y su fantástica creación, Mortadelo y Filemón, y sus famosos ¡PLAF! o ¡PLOF! ¿A que esto sí suena más a español?
Viñeta 2: μπλρλρλρρ! πφλρφλλρρρ! πρρρρρρρ. —-> ¡Mplrlrlrr! ¡Pflrllrrr! Prrrrr… Así no nos suene a nada probablemente, pero el niño está haciendo pedorretas burlándose de su padre. ¿A que esto es más complicado de transcribir? Sería a lo mejor algo como ¡prrrrr!, en cuyo caso el último globo es más cercano a nuestra manera de pensar en una pedorreta.
Viñeta 3: ΠΑΦ! ΟΥΑΑΑΑΑΑΑ! —-> ¡PAF! ¡OUAAAAAA! La primera podría ser válida, pero para la segunda en español el llanto está “normalizado” onomatopéyicamente como ¡BUAAAAAAA!

Un caso fastidiado es el de los ingleses cuando deciden utilizar verbos a modo de onopatopeya. Yo me he topado con algunos y la verdad, en algunos casos me he tenido que romper la cabeza… Algunos ejemplos:
Tap, tap (ruido de pasos).
Cough (sonido para toser… ¿puede ser que alguna vez lo haya visto representado como atjó en español?)
Blush (ponerse rojo, ruborizarse. A ver cómo te lo montas).
Sigh (suspiro, en español podría ser ains).
Glare (mirada feroz, que no sé a ciencia cierta si se usa como onomatopeya propiamente dicha o es una traducción verbalizada de una onomatopeya japonesa -que me parece lo más probable-, pero en español queda larguísimo).
Lean (apoyarse)

Onomatopeyas no provenientes de verbos:
Sret (ruido del lápiz cuando escribe, ¿cómo ponemos eso? ¿Tal vez como ras?)
Urk (onomatopeya que equivale a llevarse un chasco, que en español podría ser ugg).
Hahaha (sonido de risa, no olvidemos que en español es jajaja, con jota).
Sneek (¿un crujido?)
Huff (soplido de alivio: ¡uff!)
Wof wof (ladrido, en español: ¡guau, guau!)
Meow (maullido, en español: miau).
Scurr (¿?)
Chirp (¿ruido de estar haciendo algo?)
Jeeez (sonido de estar molesto, equivalente a nuestro uuuuuff)
Aaaww! (sonido que indica que algo despierta ternura, en español: “Ooooh“)
Woow! (sonido de sorpresa: ¡Guau!, ¡hala!, ¡vaya!)
Yuhu!! (¡¡Yuju!!)
Ooops (sonido que indica que has metido la pata. En español: Uuups)

Por otro lado, si el inglés a veces da problemas, el japonés es lo más retorcido que hay para las onomatopeyas, ya que son una parte muy importante de la lengua y se escriben en katakana cuando representan un sonido.
En japonés se distinguen dos tipos de onomatopeyas: las referidas a sonidos y las referidas a una palabra con un sonido, como kuru-kuru para el pelo rizado.
En inglés en ocasiones las transcriben y yo al final opto por hacer lo mismo porque a algunas no les encuentro la traducción por ninguna parte, sencillamente porque creo que ni existen. Ejemplos:
biki-biki / baki-baki /boko-boko (al parecer es el ruido que suele hacer algo que sale o se destruye, suelo verlo en monstruos que se transforman y les salen protusiones y cosas así):

Gihya (gritos de monstruos, se podría traducir tal vez por groaaar, pero según el bicho que sea creo que queda ridículo en ocasiones), especialmente cuando es un bicho como este:
Ku… (cuando le dan a alguien, podría traducirse por agh).
Gisha (sonido de un monstruo atacando):

Basa (que alguien me explique qué porras es esto por favor xD):

Y con esas creo que son suficientes por hoy para reflexionar un poco. Resumiendo: que las onomatopeyas se traducen y nos tenemos que calentar los cascos para encontrar equivalentes. Un día recuerdo que estaba traduciendo un manga y la acción era que la chica (una especie de robot con formas y cuerpo humano) cogía las manos del chico y se las ponía en los pechos para que los tocara, en plan “¡mira qué blanditos están!”. Como lo estaba traduciendo del inglés, ellos usaban un verbo de acción para describir el sonido (no recuerdo cuál era y a saber dónde tengo la viñeta), y tuve que preguntar porque no se me ocurría nada. Hasta que mi novio me sugirió moquis, moquis. Suena muy gracioso y efectivamente, podía describir el sonido. En ocasiones cuando tenemos el cerebro saturado tenemos que acudir a a gente de nuestro alrededor, muchas veces nos pueden dar las solucioner idóneas a problemas a los que no les sacamos punta.

Y para quien esté interesado en este tema, dejo un par de enlaces por aquí:

http://www.ajapon.com/estudios/onomatopeya/
http://es.wikipedia.org/wiki/Onomatopeya

Y para quien quiera algo más duro:
INOSE, Hiroko. La traducción de onomatopeyas y mímesis japonesas al español y al inglés:los casos de la novela y el manga. Tesis Doctoral. Director: Dr. Roberto Mayoral Asensio; Co-directora: Dra. Kayoko Takagi. Septiembre 2009, Universidad de Granada. Departamento de traducción e interpretación.
Enlace: http://hera.ugr.es/tesisugr/18193778.pdf

Los insultos, esos elementos “jodidos” de traducir

Tras un montón de tiempo de inactividad vuelvo al ataque, y esta vez dedico un post al tema de los insultos. Porque aunque lo parezca, nunca es fácil decidir a qué nivel vamos a traducir un taco en ningún soporte (audiovisual o escrito).

No sé si sabréis que el español es una de las lenguas más ricas en cuanto a insultos (que, para quien le interese, están recopilados en El gran libro de los insultos), y además insultos a todos los niveles, desde “tonto” hasta otras cosas que mejor no pongo porque entonces me vetan el blog.

El arte de traducir los insultos está en ser capaz de buscar el equivalente en la lengua de destino no perfecto, sino adecuado a cada situación y soporte que estemos trabajando, ya que cada lengua tiene una manera diferente de conceptualizar la realidad. Voy a intentar poner algunos ejemplos en inglés y en árabe.

Empezamos por el inglés y voy a tocar el soporte audiovisual, que cómo no, siempre es el más afectado por estas cosas. Dentro del soporte audiovisual tenemos dos posibilidades: el doblaje y la subtitulación.

  • Doblaje. No sé si os habréis fijado en que la lengua inglesa abusa del adjetivo fucking para todo. He aquí un vídeo que lo demuestra claramente (se puede seguir perfectamente en inglés):

    Bueno, después de las risas os habréis dado cuenta de que es real como la vida misma. La pabra fuck en inglés no tiene la única traducción de “joder” o “jodido”, sino que en español se le puede dar un amplio espectro de posibilidades gracias a la riqueza “insultadora” de nuestra lengua (por eso me chirrían los oídos cada vez que escucho en un doblaje: “¡Es que ese jodido perro me ha mordido!” Por favor, eso no suena natural en español, podemos usar en su lugar “puñetero”, “desgraciado”, “maldito”…). Lo que pasa es que estamos tan acostumbrados a escucharlo que ya el oído se hace a escucharlo, pero si os paráis un poco y lo miráis con detenimiento, ese adjetivo no lo utilizamos en nuestro lenguaje del día a día.
    Otro insulto inglés muy característico es el bastard. Esta palabra no significa sóla y únicamente “bastardo”, sino que volvemos al contexto y a la situación. Podemos usar “capullo”, “gili******”, “cab***”, y unos cuántos más que seguro se os puedan ocurrir de ese estilo (me tengo que autocensurar que estos no son modales…).

  • Subtitulado. Este medio siempre es más delicado, primero por la falta de espacio, y segundo, porque los insultos escritos siempre quedan más fuertes visualmente y provocan un impacto mayor sobre el espectador (y lo mismo se puede aplicar al lector de un libro). Evidentemente, todo depende del entorno en el que nos estemos moviendo, así que voy a enlazar con el árabe gracias a una película marroquí que se proyectó en la Escuela de Traductores en original con subtítulos en castellano hechos además por ellos mismos.
  • Enlazo ahora con los insultos en árabe. En esta lengua los peores insultos son palabras que designan animales, como “kalb” (perro) o “himar” (burro). En español estas dos palabras tienen la connotación de que ser “perro” es ser un gandul, y ser un “burro” significa ser analfabeto (que aunque no tengo la percepción de la lengua árabe vivida como materna, me parece que poco tienen que ver con la significación española… si no es así corregidme, gracias ^^). El caso, no podemos traducir estas dos palabras literalmente porque la traducción quedaría realmente pobre: son insultos con una carga muy ofensiva en la lengua de origen y no nos podemos quedar cortos en la lengua de destino, por lo que tendremos que jugar con palabras de ofensa similar en español.
    Y reengancho a cuento de esto con el tema anterior de la subtitulación. Proyectaron la película “Casanegra” en original marroquí subtitulada al castellano, como ya he comentado.
    La película se desarrolla en Casablanca y tiene como protagonistas a dos jóvenes que tienen que buscarse la vida como buenamente pueden en un ambiente no muy amigable que digamos, por lo que todo el lenguaje que se utiliza en la película es bastante barriobajero y lleno de insultos. En este caso, los insultos son una marca de escala social dentro de la película, por lo que no se pueden ni suavizar, ni eliminar (recuerdo que en una escena un francés los llama en marroquí: “wulad ez-zenqa”, literalmente “chicos de la calle”. Traducción del subtítulo: “escoria”. A mi parecer, sencillamente maravilloso).
    Como vemos una vez más, todo dentro del mundo de la traducción es relativo y no hay soluciones únicas ni perfectas. Ese es nuestro reto del día a día.