• La autora

    Mi nombre es Eva María Martínez. Licenciada en TeI por la UMU en 2009, he trabajado como in-house durante más de 3 años y he dedicado otros cuantos al fansubbing. En la actualidad soy traductora autónoma y coordinadora de la Revista Traditori.

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¡”El arte de traducir” en Ibidem Group!

Hoy he recibido un correo que me ha alegrado el día. Íbidem Group International Communication ha seleccionado este blog para estar en la lista Top 20 blogs de traducción prometedores que están elaborando y que han colgado en su página web.

Quisiera darles las gracias tanto a ellos por seleccionarlo como a todos aquellos que lo seguís y que participáis con vuestros comentarios y opiniones. De verdad, gracias a todos =).

Resultados de la encuesta

Bueno, esta es otra de las entradas que tenía pendientes desde hacía tiempo: la publicación de los resultados de la encuesta que tengo colgada en el lateral del blog (acompañada por supuesto de su debida reflexión).

Estos son los resultados:

Resultados de la encuesta sobre poesía

No deja de resultar curioso que, con 59 votos, los resultados estén bastante igualados, y que la opción que despunta sea la de que la poesía no debería traducirse. Y esto me lleva a hacerme las siguientes preguntas: ¿Deberíamos entonces extender esto a las novelas y otras obras literarias? ¿Deberíamos asimismo extenderlo a los medios audiovisuales, series, dibujos animados, películas, etc., ya que al traducirlos estamos perdiendo parte de su “esencia” original? ¿Debemos privar entonces a aquellos que no tienen posibilidad de acceder a la lengua original de la lectura o la visualización de estas obras? ¿Y qué pasaría entonces con la difusión de obras en lenguas poco comunes, como las lenguas del Este y del Norte de Europa? ¿O como el árabe, el hebreo, el chino, el japonés con sus haiku…? Y luego el cómo hacerlo, retomando la poesía. ¿Debe el traductor adaptar el texto a la normativa española y cambiar la estructura de los versos y sus rimas? ¿Debe, por el contrario, mantener la forma original aunque ello no exista en español, y exponerse por tanto a desconcertar al lector amante de la poesía que desconozca la normativa que rige el texto original? Pero si lo adapta, ¿no dejará descontento con ello a aquellos que conozcan la normativa original y consideren una aberración la transformación de los versos?

¿Con qué opción os quedaríais vosotros?

Y para terminar, anuncio que publico una nueva encuesta: ¿sustituirán los traductores automáticos a los traductores de carne y hueso? Ahí dejo la pregunta.