• La autora

    Mi nombre es Eva María Martínez. Licenciada en TeI por la UMU en 2009, he trabajado como in-house durante más de 3 años y he dedicado otros cuantos al fansubbing. En la actualidad soy traductora autónoma y coordinadora de la Revista Traditori.

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Moralidad y traducción

El otro día estuve hablando con los administradores de Anime Underground, (el fansub de mayor calidad al español que he podido ver hasta la fecha) para ver si tenían un huequito para poder colaborar con ellos como traductora (sí, desde que Aks cerró el chiringuito, tengo mono de fansubear y fantraducir). Comentándome que en el original de AU estaban las plazas cubiertas, uno de ellos me dijo (creo que medio en broma, medio en serio) que me presentara a ENS, la rama del fansub dedicada a las series hentai (inactivo hasta nueva orden).
Lo primero que me especificó fue que para traducir en esa rama tenías que ser ya conocido dentro del fansub, es decir, que tienes que tener cierta confianza con el resto de participantes y con los que llevan el “tinglao” (lo cual ya indica que cualquiera no puede traducir este tipo de textos llegando de buenas a primeras). Y hablando del tema del léxico, me explicó que ellos no traducen los diálogos de las escenas explícitas, sino que se las inventan, y que sólo se atienen al original en los fragmentos relacionados con la trama (sé lo que estáis pensando, y os voy a contestar lo mismo que él a mi pregunta de: “¿pero los hentai tienen trama?” – “Bueno, toda la trama que un hentai puede tener”).
Reconozco que ese procedimiento me chocó bastante en un principio, pero tras pensarlo unos minutos me di cuenta de que tenía toda la lógica del mundo. ¿Por qué? Pues porque al despegarnos del texto, tenemos mayor libertad y el diálogo va a fluir con mayor naturalidad. Si nos inventamos los diálogos echándole imaginación al meternos en la escena evitaremos crear diálogos acartonados, seremos parte del personaje y seguramente pondremos lo que serían nuestras propias palabras en él.
Y entonces es cuando me planteo lo siguiente: ¿Podría suponer un texto de estas características y con ese requerimiento -inventarse los diálogos- un problema para un traductor? Está claro que para alguien que tenga ciertas creencias sí que lo va a suponer y seguramente no aceptará el encargo. Pero para un traductor que se considere un mero transmisor para evadir así cualquier implicación moral, ¿aceptaría el encargo si tuviera que mojarse poniendo sus propias palabras en el personaje? Fijaos en que la perspectiva cambia sutilmente: pasamos de ser un simple filtro a ser los creadores del diálogo. ¿Es lo mismo que veamos en una viñeta el parlamento Oh yeah, fuck me! y limitarnos a escribir su traducción (que por cierto, podemos jugar con la intensidad, desde un Oh sí, ¡dame más! hasta un Joder, sigue fol*******!) a tener que escribirlo nosotros prescindiendo de los diálogos? ¿Cabría la posibilidad de que el traductor se sintiera “sucio” por estar creando esos diálogos a partir de su mente? Tengamos en cuenta que el público no va a saber si el diálogo es inventado o no, pero el traductor sí que lo sabe. ¿Sacrificaríamos una mayor calidad en la traducción -porque estos textos también pueden tener mayor o menor calidad, ojo- en pos de una represión personal externalizada en atenernos a los diálogos y no salir de ahí por miedo a parecer unos pervertidos ante el público o ante nosotros mismos?

Hale, ahí os dejo la reflexión. Ya sabéis que los comentarios sobre vuestras impresiones serán siempre bienvenidos😉.

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4 comentarios

  1. Yo solo te puedo decir que en alguna ocasión he tenido que traducir algo así y que me he tenido que inventar el texto, y la verdad es que no vi ningún problema ético o moral. No sé, cuando traduces este tipo de textos, precisamente te pagan (aunque en este caso sea sin ánimo de lucro) porque transcrear es lo que se va a esperar de ti. Eso sí, sentirte sucio sí que te vas a sentir, pero bueno, luego puedes echarte unas risas con los amigos que sepan qué has traducido (lo cual no deberían ser muchos xD). Desde luego, me parece un gran ejercicio de creatividad.

    Responder
    • No puedo estar más de acuerdo contigo, sobre todo en lo de las risas después del ejercicio de creación (¡pero en círculos reducidos! xD). De hecho, yo incluso utilizaría a los amigos (bueno, amigas en este caso xDDD) de mayor confianza para que se leyeran el texto transcreado y me dieran su opinión sobre el resultado final, lo cual es también un ejercicio muy bueno y recomendable por si se ha escapado alguna pifia por ahí. ¡Gracias por comentar! ^^

      Responder
  2. _TheAway te ha mandado un correo😛

    Responder
  1. ¿Qué trabajos debemos aceptar? | El arte de traducir

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