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    Mi nombre es Eva María Martínez. Licenciada en TeI por la UMU en 2009, he trabajado como in-house durante más de 3 años y he dedicado otros cuantos al fansubbing. En la actualidad soy traductora autónoma y coordinadora de la Revista Traditori.

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¡Felices fiestas!

Como ya mañana entramos en Nochebuena, aprovecho para felicitar las fiestas a todos los lectores de este blog con una postalita que he hecho echándole un ratito al Photoshop. La muñeca que aparece en la imagen es de mi propiedad :).

¡Felices fiestas!

¡Feliz Navidad a todos! 😀

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Esos pequeños detalles…

EDITO: corrijo la publicación por metedura de pata monumental mía al no haber consultado el texto original antes de escribir esto, pido perdón por ello. Gracias a los que habéis rectificado mi error en los comentarios.

Los traductores siempre tenemos que andar con mil ojos a los detalles, porque muchas veces nos podemos encontrar con situaciones como la que me encontré al revisar uno de mis cuentos de postgrado. Siempre habrá que evaluar las posibles soluciones y al final tiraremos de la que más nos guste, la que más nos convenza o la que mejor se adapte al contexto cultural.

El caso es que viendo un capítulo de Los Simpson (sí, repetidos hasta la saciedad, pero yo los sigo viendo porque siempre descubro algo nuevo) me fijé en una traducción que me chocó. Concretamente la que aparece en el segundo 0:50 (ved el fragmento entero que así os situáis mejor):

Para quienes queráis ver la primera parte, podéis hacerlo aquí.

¿Inocente es con g o con j? Los que sabemos inglés relacionamos inmediatamente este resbalón tremendo con guilty / not guilty (culpable / inocente). Si llevara alguna letra relacionada no pasaría nada, pero da la casualidad de que no encontramos ninguna g ni ninguna j en toda la palabra, por lo que choca bastante al oírlo en español y no se entiende qué es lo que pasa en esta escena. Sabemos que Homer es tonto, pero tanto ya no.

Contra lo que yo pensaba, la situación original es la siguiente (cito la respuesta de Manuel Saavedra, gracias por el apunte):

el diálogo original (que podéis encontrar aquí: http://www.snpp.com/episodes/1F19.html), dice:

Homer: OK, fine. How many S’s in “innocent”?

Homer, hablante de inglés, cree que «innocent» se escribe con s (la palabra se pronunciaría igual: tanto si se escribe «innocent» o «innosent» se leería con /s/).

Si tuviese que explicar qué llevó al traductor (o la traductora, probablemente) a tomar esta decisión, diría que tomó como única referencia el texto escrito, lo que le impediría percatarse (por asociar la «c» al fonema /θ/) de que un hablante de inglés puede dudar a la hora de escribir la palabra. Por eso habría optado por esta solución, aunque sin duda, la solución que presentas en la entrada sería mucho más adecuada para este caso.

Por si os interesa, en la versión en español para Latinoamérica ha quedado «¿Inocente se escribe con c?». Pero claro, ellos sesean…

Visto el texto original, sigo diciendo qu la solución propuesta por la persona responsable de la traducción no me convence. En este caso además podía haber jugado con la h: ¿inocente es con h o sin h?

Fallo seguramente producto de las prisas, o de querer respetar la broma original. Ahora bien, salta al oído, la verdad. Y los actores de doblaje se leen el guión antes de actuar. Ya sé que ellos actúan con lo que les ponen delante,  pero yo me pregunto si es que no se dieron cuenta, o si es que no se les permite hacer observaciones sobre el texto que les dan, aunque sea algo así de chocante. Si alguien me puede iluminar en este terreno, se lo agradezco :).

Pues eso, ¡llevad cuidado con los detalles cuando traduzcáis! 😉

P***das de la traducción, vol. III

Bueeeeno, pues tras los volúmenes I y II de p***das de la traducción en las que reflexionaba sobre la traducción del humor, hoy os traigo esta tercera entrega patrocinada por mi proyecto de postgrado, la traducción de los cinco últimos cuentos de la obra ملاهم صغيرة (Malahim sagira, “Pequeñas inspiraciones”), del escritor y periodista marroquí Nabil Driouch (a quien por cierto saludo desde aquí por si acaso me lee ;)).

Tras una primera traducción de los cinco cuentos en bruto centrada sobre todo en la búsqueda de vocabulario, volví al principio para centrarme ya en los significados con más calma. Llego al segundo cuento, titulado أسرة (usra, familia). En este cuento, Ahmad está hasta las narices de su cama porque es una sinvergüenza y decide comprarse una nueva que tenga mejores costumbres. Un día, la cama nueva le dice a Ahmad que ha conocido al sofá de los vecinos y que quiere casarse con él. Ahmad le da su consentimiento, se casan y tienen un silloncito. Y el final me lo ahorro, que ahora no viene al caso.

Sí, lo sé, estaréis pensando: “¿Pero qué tipo de cosas traduces tú?”… y os confieso que a veces yo pienso lo mismo xD. En fin, ahora es cuando os preguntáis: “¿Y dónde está el problema?” Pues el problema está en lo siguiente: este cuento relata a través de la personificación de estos objetos una situación prototípica del mundo árabe: un hombre conoce a una mujer, ve que la mujer es de buena familia, pide permiso y si todo está en orden, se casan. El autor juega con esa personificación para describir la situación real. La cama es el hombre, y el sofá, la mujer. Y como veis, cuando traslado esta personificación al español, se me va todo al traste, porque cama en árabe es masculino (سرير, sarīr), y sofá, femenino (عريكة, ‘arīka). Toma ya.

Total, que después de este revés, empecé a plantearme soluciones:

  • Dejarlo tal cual y que el lector deduzca porque, al fin y al cabo, es fantasía. Descarté esta idea porque supondría cargarme de un plumazo el juego de personificación que hace el autor a través de los géneros gramaticales.
  • Darle la vuelta al cuento: hacer que la cama sea el sofá, y el sofá, la cama. en un principio no se me antojó mala idea, pero la descarté porque el contexto no me permitía hacer ese cambio:
  1. describe a la cama como religiosa y con barba (fail!);
  2. en un punto del cuento, Ahmad teme que esté relacionada con una célula terrorista porque se pasa el día escuchando cintas de contenido religioso. las mujeres también pueden ser muy religiosas y pertenecer a células terroristas, pero no tienen barba xD.
  3. la cama le dice a Ahmed que ha conocido al sofá de los vecinos , que es hija (otro fastidio) de buena familia, describe a su padre y a su madre…  un jaleo con mayúsculas, vamos. Me obligaría a reescribir el cuento prácticamente completo, cosa que veo absurda porque soy traductora y mi deber es transmitir el original como mejor se pueda, y no cambiarlo todo a mi antojo para que me cuadren las cuentas.
  • Buscar sinónimos de “cama” que sean masculinos y de “sofá” que sean femeninos. La solución más plausible, pero todos los sinónimos que encontré tenían connotaciones que no me terminaban de encajar. De cama encontré camastro y catre, pero la primera tiene la connotación de ser una cama cutre y estrecha, y la segunda se usa más bien en jerga o también con la connotación de ser una cama de baja calidad, así que no me veía a Ahmad buscando un camastro o un catre en el mercado, y menos que se llevara a casa a un catre culto, religioso y con barba. Y de sofá encontré butaca, opción que sí tengo en cuenta como posible recurso.

¿Y qué voy a hacer con cama? Pues tengo una idea que me ronda la cabeza, pero como es un tema pendiente de discutir con mi tutora, os la desvelaré en próximas entregas. ¡Espero que el problema os haya resultado interesante! 😉