• La autora

    Mi nombre es Eva María Martínez. Licenciada en TeI por la UMU en 2009, he trabajado como in-house durante más de 3 años y he dedicado otros cuantos al fansubbing. En la actualidad soy traductora autónoma y coordinadora de la Revista Traditori.

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Vida más allá del trabajo: las aficiones personales

Esta entrada se va a salir un poco de lo que suelo publicar aquí. Si Daniel González nos habló en su blog hace un tiempo sobre las mascotas de los traductores, a mí me gustaría hablar hoy sobre las aficiones personales.

Si os fijáis, cuando nos preguntan por nuestras aficiones, siempre nos vamos a los mismos tópicos: salir con los amigos, leer, aprender idiomas, viajar, escuchar música, practicar deporte… Pues bien, yo no me refiero a esas aficiones, sino a cosas más “especiales”, por así decirlo. Y ahora os desvelo el misterio.

Por ejemplo, yo he sido amante de las Barbies desde pequeña, y tengo alguna de colección que me regalaron cuando ya era algo más mayor (de la edición Barbies del mundo). Ahora tengo en vistas las Barbie Collector, pero no tengo espacio en casa para comprarme todas las que me gustan (error 404: espacio para vitrina not found).

En la misma línea de mi afición por las muñecas y por casualidades de la vida, una amiga (que conocí a través de mi hermana) me enseñó unos muñecos que conocía y que pensó que me podían gustar: las Asian Ball Jointed Dolls. Y dio en el clavo (por desgracia para mi bolsillo). Estas muñecas, hechas de resina y fabricadas principalmente en Japón, Corea y China, me conquistaron por completo gracias a sus infinitas posibilidades de personalización. Y por supuesto, cambié las Barbies por estas muñecas (de las que ahora mismo tengo 4 en casa). Aunque el hecho de tener estas muñecas no quita que siga enamorada de más de una Barbie de colección; es algo totalmente compatible😛.

Otra de mis aficiones es la fotografía (esto viene por vena de mis padres). Y de la mano de la fotografía viene el manejo del Photoshop, pero solo en cuanto a arreglo de tonalidades (aunque reconozco que me encantaría aprender a manejarlo más a fondo para fotomontajes, por ejemplo). Esta afición hizo que terminara creándome una cuenta de Flickr para exponer mis fotos y compartirlas con los demás, aunque solo estén ahí como referencia.

Estas maquetas me parecen una pasada, algún día haré una de ellas...

Además, hace unos cuantos años me dio por coleccionar sellos (pero en plan light: sello que veía o llegaba a mis manos, sello que guardaba en el álbum) y también me gusta todo lo relacionado con maquetas, especialmente las casas de muñecas (pero volvemos al error 404, en este caso: error 404: espacio para taller not found). Junto con esto, he descubierto (gracias a unas imágenes que vi en Flickr) que puedo arreglar mis My Little Pony de cuando era pequeña, que están hechos una pena (sí sí, os podéis reír todo lo que queráis, ¡pero los voy a dejar bien bonitos! xD).

Y soltado todo el rollo sobre mi vida, vamos a analizar un poco las ventajas y los inconvenientes de tener este tipo de aficiones:

VENTAJAS:

  • Nos ayuda a despegarnos de la pantalla del ordenador y dedicar tiempo a otras cosas aparte del trabajo para despejar nuestra cabeza.
  • Nos da la oportunidad de aumentar nuestro círculo social gracias a foros, páginas especializadas, quedadas, etc.
  • Aunque no os lo creáis, gracias a una afición podemos incrementar nuestro vocabulario especializado (os sorprendería la de cosas que he aprendido en un año sobre materiales y prácticas gracias a mis aficiones).
  • Dependiendo de la afición que sea, nos puede ayudar a desplegar nuestra imaginación o nuestras habilidades manuales y motoras.

INCONVENIENTES

  • Suelen ser aficiones caras, y requieren una inversión monetaria considerable en materiales y demás.
  • Muchas veces, debido a esa inversión, tenemos que dejar nuestra afición en barbecho en tiempos de vacas flacas, lo que lleva a no hacerle caso y, posiblemente, perder el interés en ella. Y lo mismo ocurre si vamos agobiados por el trabajo.

Y vosotros, ¿tenéis alguna afición de este tipo (coleccionismo, de trabajo manual, etc.)? Y en caso de que no sea así: ¿hay alguna que os llame la atención o de la que os gustaría ser partícipes? ¿La compartís conmigo y con los lectores de este blog? ¿Le veis más ventajas o inconvenientes a tener una afición así? ¡Animaos a contar las vuestras!😉

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26 comentarios

  1. ¡AY! ¡Me encanta! Después de lo de “Versatile blogger” y haber contado cosas sobre mí que sorprendió a algunos, estaba pensando en hacer una entrada de este tipo, en plan: “Abriendo las puertas de mi casa”, contando curiosidades. Una de ellas, por qué me gusta tanto la fotografía o que, de pequeña/joven, era una coleccionadora obsesionada y traía a mi madre por el camino de la amargura… hasta que un día me dio por tirarlo todo y creo que ahora lo único que colecciono son fotos (en mi pobre ordenador… Que si no tengo 20.000 no tengo ninguna).

    Así que, haré correr la voz y lo mismo me animo la semana que viene a escribir algo así. Oye, y lo del “potochó”, cuando quieras, nos apuntamos a clases online, que yo quiero aprender… Solo ver algunos con unas fotos impresionantes y luego ves la original y dices “ah, pues tampoco es para tanto”, me dan ganas de saber qué puedo conseguir con las mías🙂

    Responder
    • Tienes toda la razón con lo de las fotos que, vistas «al natural», no son para tanto. El auténtico mérito es hacer una buena foto directamente, sin retoques más allá de los estrictamente necesarios; hay gente que se pasa tres pueblos poniendo o intensificando colorines…

      Responder
    • ¡Muajaja! ¡Me alegro de que te encante! ¿Eras una coleccionista obsesiva? ¡Eso me lo tienes que contar más a fondo! xD

      Puaf, estamos acumulando cosas las dos: curso de potochó, aprender japonés… ¡se nos va a juntar todo! Mi hermana aprendió trucos de potochó gracias a un libro que le regaló mi madre. Tiene cosas muy chulas, algunas las ha colgado en su cuenta de DA: http://vernaya19.deviantart.com/gallery/

      Yo a las mías les retoco los colores, las enfoco y p’alante. Aunque ya te digo que quiero aprender a hacer cosas más molonas, como cambiar fondos y demás😀.

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  2. Horror de ABJDs. xDDD

    En mi caso tengo demasiadas aficiones, últimamente la electrónica. xD

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    • Jajajaja, sois unos soseras xD.

      ¿Te has montado algún cachivache electrónico o has modificado algo? Yo cada vez que veo los tochos de mi hermano de sistemas y señales, se me ponen los pelos como escarpias xD.

      Responder
  3. Me encantan estas entradas que se salen de lo que uno espera encontrar en un blog de traducción.🙂

    Yo también tengo una afición coleccionista la mar de peculiar. Para entenderla debo aclarar primero que mi afición suprema, la que más me llena y me satisface, la que me da la felicidad (y, de paso, me vacía el bolsillo), es viajar. Disfruto con todos y cada uno de los procesos y detalles que conlleva un viaje: planificarlo (elaborar itinerarios, cuadrar fechas, comprar billetes de avión y tren, hacer reservas de hotel, etc.); hacer el viaje (¡por supuesto!); hacer fotos y luego verlas en casa, sola o en compañía, rememorando y compartiendo con los demás esos buenos momentos; poner mis andanzas por escrito como recuerdo personal y para información de los demás (hace unos meses creé un blog solo para eso: eldiariodephileasfogg.blogspot.com). Pues bien, todos los «papelitos» que voy acumulando durante mis viajes (a saber: entradas a museos y otros sitios de interés turístico, tarjetas de embarque, bonos de transporte, billetes en moneda extranjera, tarjetas de hoteles y restaurantes visitados que merece la pena recordar, etc., incluso hojas de plantas y árboles de los lugares visitados) los pongo en álbumes de fotos, de esos con páginas adhesivas y una lámina de plástico transparente que cubre las fotos (en este caso, «papelitos») pegadas. Puede parecer una chorrada, pero para mí esos recuerdos son tan valiosos como las propias fotos. La colección la empecé en 1996, cuando solo tenía 11 años y me fui de viaje a París y Eurodisney con mis padres, y desde entonces no ha parado de crecer. También incluyo entradas de conciertos, obras de teatro, eventos deportivos, etc., aunque hayan sido en mi ciudad. En definitiva, es una colección heterogénea que recuerda casi todas las actividades lúdicas y viajes que he hecho en mi vida.🙂 También tengo una colección de entradas de cine que da fe de todas las películas que he visto en los últimos ocho años, aunque esa colección la dejé hace algún tiempo porque la tinta de las entradas se estaba borrando, así que no merecía la pena conservarlas.

    No sé si esta afición coleccionista tan peculiar tiene alguna utilidad práctica como las que mencionas en el apartado de ventajas, pero a mí me encanta. Por cierto, me gustaría saber si hay alguien por ahí que comparta esta afición tan friki.

    Un saludo,
    Isabel

    Responder
    • Desirée

       /  5 noviembre, 2011

      Hola Isabel,
      pues sí, hay otra gente que hace exactamente como tu y guarda todos los papelejos que se encuentra por la vida: desde entradas de cine hasta flyers de discoteca… todo, absolutamente todo lo inútil que le puede hacer gracia a una conservar, sobre todo, como tu bien dices, si, así, conservas mejor los buenos momentos. Además, este mismo verano empecé a escribir mis azañas en el extranjero; hacía más o menos un año y medio que me regalaron un par de libretitas de ciudades que en la portada tienen dibujos de las más famosas atracciones turísticas. Lo dicho, que empecé a escribir todos los sitios que visitaba y, como me encanta fotografiar cada paso que doy, pues lo acababa de completar.

      El caso es que muchas veces “colecciono” sin medida, por ejemplo, hace 3 años fui de erasmus a Reino Unido y, al volver, imprimí una selección de casi 1.000 fotografías, me compré dos álbumes inmensos, empecé a encolarme los dedos, pero al cabo de 2 semanas lo tuve que dejar… Ahora, todo está guardado en cajas esperando a que algún día, aunque sea al jubilarme, pueda completar ese cuaderno de bonitos recuerdos dedicados al año de mi vida en tierras británicas.

      ¡Un saludito!
      Desirée

      Responder
      • ¡Hola Desirée! A mí me pasa lo mismo con mis fotos de Siria; empecé muy bien a mucho ritmo colocando fotos en los álbumes con sus etiquetas y todo, pero lo dejé apartado y ahí está el pobre con las 3/4 partes de las fotos metidas en un sobre. Eso sí, no llegué a las 1000 fotos😛.

        ¡Saludos! ^__^

        Responder
    • ¡Yo también acumulo todo tipo de papelitos de mis viajes!😀 Tengo además carpetas llenas con entradas, billetes de metro, tren, bus, monedas extranjeras (conservo billetes sirios), etc. Es una afición preciosa, la verdad, sobre todo cuando te pones a mirarlo todo y empiezas a recordar esos buenos momentos🙂. Y las entradas de los conciertos a los que iba con mi mejor amiga, las guardo como oro en paño (y las de algún concierto de La Mar de Músicas al que fui con mi padre, también).

      ¡Saludos!

      Responder
  4. Isabel, no eres la única. Yo también me apunté a la filatelia de pequeña pero me cansé al crecer. Sin embargo de los billetes de tren, fotos y todo lo que conlleva hacer un viaje, ha permanecido. El gran problema con esta afición son el tiempo de crisis en el que vivimos.

    Por otro lado, aunque el deporte sea lo común hablando de tiempo libre, creo que es imprescindible para el traductor tener una afición deportiva. Sobre todo después de las horas que pasa con el culo en la silla y los ojos pegados a la pantalla. Yo seguí con las artes marciales con las que empecé de pequeña, y esas horas de combate, estiramientos, flexibilidad y ejercicios de respiración son mi gran remedio para las contracturas, dolores de espalda y derivados. Así que os lo recomiendo mucho; eso sí, siempre y cuándo sea un arte en el que no os golpeen demasiado en la cabeza. No vaya a ser que repercuta en nuestro trabajo.

    Otra de mis aficiones es la lectura y el cine pero en ambos casos no desconectamos tanto de nuestro vicios y defectos traductológicos. Aún así sigo buscando cada días nuevas aficiones que compaginen con nuestra actividad.

    ¡A ver si dais más ideas un poco más económicas que las de Eva!

    Responder
    • ¡Artes marciales, cómo mola!😀 Debajo de mi casa han puesto una asociación de aikido (creo recordar que era aikido, pero hay tantas variantes que no sé si se me ha cruzado el cable xD). La tentación es demasiado grande, la verdad😛. ¡Quizá termine cayendo!

      La lectura y el cine son un horror; yo al menos ando siempre con la antena detectora de fallos puesta, jajajaja. Mox tenía una viñeta muy buena sobre eso😀.

      Responder
  5. ¡Hola, Eva!

    Curiosa entrada y más curiosa imagen, en casa hemos montado maquetas de esas… ¡uf, a montones! Me acuerdo de una catedral que hicimos, estuvimos meses entre los cinco pero quedó increíble. A mí el tema muñecas nunca me ha ido mucho, era más de meterle garbanzos a modo de cerebro a los Playmobils x’D En lo que sí coincidimos es en el tema de la fotografía, de hecho quería dejarte un comentario sobre todo para recomendarte el Lightroom, que va muchísimo mejor que Photoshop para el tipo de retoques que haces. Yo antes usaba Picasa para edición rápida de fotos normalitas, pero en cuanto mi hermano me enseñó Lightroom… Si puedes, pruébalo, en cuanto lo empiezas a dominar puedes hacer cosas increíbles incluso con las fotos más feas, desenfocadas y mediocres que te puedas imaginar. Con las buenas ya, lloras de alegría ;D

    Responder
    • ¿Sí, habéis montado? ¿Y qué tal, son complicadas? Yo tengo ganas de comprar un kit y ponerme con mi novio a hacer una, la verdad🙂. Es del tipo de cosas que consiguen que desconecte al 100%, y me encanta.

      Oye, lo de los garbanzos dentro de los Playmobil a modo de cerebro no se me había ocurrido a mí x’DDDDD. Tengo dos cajas llenas de muñecos y complementos de Playmobil; a mí es que era por donde me daba… empecé con los My Little Pony (a los 4 años), luego me pasé a los Playmobil (a los 6 años) y después a las Barbies (las muñecas me duran hasta el día de hoy :_D). También me dio por el Lego y por el Meccano; tengo las cajas en alguna parte de mi casa…

      Pues probaré el Lightroom, ¡muchas gracias por la recomendación! No conocía el programa, así que habrá que trastearlo para ver cómo rula eso😛.

      Responder
  6. Jose

     /  5 noviembre, 2011

    Hola Eva, lo que son las casualidades de la vida. Hace apenas una semana tropecé en Internet con unas fotos de Ball Jointed Dolls y te aseguro que creía que estaban creadas por ordenador, como personajes de videojuego, no había pie de foto ni caption así que abandoné la página con esa impresión. Y ahora me encuentro con tu post y me sacas del error🙂
    Te doy la razón: es una afición cara, pero como todas las caras me imagino que debe ser muy gratificante empezar a llenar la habitación con esas maravillas.
    Yo colecciono sellos, no es tan caro pero requiere una inversión anual, no sé cómo se las arreglan pero cada año salen más sellos🙂 Además, yo nunca había sido aficionado a videojuegos ni cosas semejantes, pero he probado un juego de esos Massive Multiplayer Online y en qué mala hora, engancha que no veas.
    Cuando consigas las 100 primeras BJD lo celebramos.
    Un saludo.
    Jose.

    Responder
    • Jajajaja, ¿en serio? Qué gracia xD. Normalmente en los salones del manga se suelen hacer exposiciones de BJD, así que si tienes alguno cerca y sientes curiosidad, pásate por allí. Hay algunas que son realmente alucinantes. Y sí, la verdad es que es muy gratificante ver cómo puedes ir desarrollando y caracterizando a un muñeco a base de complementos.

      Los sellos también tienen lo suyo, ¿eh?😛. Que como bien dices, cada año salen más y como te interese algún sello raro, también cuesta un dinero. Los juegos multijugador son lo peor, jajaja.

      Por cierto, a 100 BJD no llego ni loca porque paso de gastarme más dinero en muñecos. Como mucho, me compraría una de 30 cm que tengo como capricho en el punto de mira desde hace un año. Pero ya está xD. Aunque hay gente que tiene 40… o están forradas y no saben en qué gastarse el dinero, o a mí que me lo explique alguien…

      ¡Saluditos!

      Responder
  7. Hola, Eva. Está muy bien hablar sobre otras cosas que no sean estrictamente profesionales de vez en cuando, al fin y al cabo somos algo más que solamente profesionales. Yo no tengo aficiones raras, por así decirlo, aunque puede que haya hecho cosas que otros no considerarían nunca jaja. Curiosamente guardo todas mis Barbies de cuando era pequeña, las tengo vestidas en sus cajitas y muy bien cuidadas. No era de las que les cortaba el pelo o las pintorrojeaba😄. Bien por tener un recuerdo o porque resultaban cosas muy caras para mis padres las sigo guardando y creo que algún día, si tengo una hija, las podrá aprovechar como yo aproveché cosas de mi madre cuando era pequeña. No me educaron como a muchos niños de hoy en día que sólo están contentos con juguetes nuevos de los que se cansan a los dos días, a veces un simple tubo de papel de cocina resulta más entretenido que el último juguete del mercado. También guardo los Pin y Pon que tenía jaja en una caja, y para muestra un botón, el otro día estuvieron mis primitos en casa y mi primo de dos años y medio jugó con ellos. Nunca se sabe cuándo te va a hacer falta echar mano de tus juguetes guardados jaja.

    A parte de eso coincido con Isabel, me encanta viajar. Ojalá pudiera hacerlo tanto como quisiera, cada vez tengo más sitios por ver, más culturas que descubrir, y toda esta curiosidad, en parte, es gracias a la gente que he ido conociendo y que han tenido la fortuna de viajar muchísimo.

    Otra afición que tengo, si se puede llamar así, son los conciertos jaja. Si pasa más de un año sin ir a un concierto me da mono😄. Es algo que alguna vez he compaginado con lo de viajar, al tener amigos fuera pues resulta más fácil, si no están muy lejos, viajar para compartirlo con esas personas, aunque sólo lo he hecho un par o tres de veces.

    Responder
    • ¡Hola Verónica!
      Sí, la verdad es que mola cambiar de tercio de vez en cuando, ¡que ante todo somos humanos!

      Yo no conservo las cajas de las Barbies; las tengo a todas metidas en una caja de cartón grande (tengo dos estanterías de un armario solo para las cosas de la Barbie, una bestialidad, jajaja). Yo he sido como tú: he cuidado mucho mis muñecas, aunque lo único que se llevó una de ellas (la Barbie que le dabas a un botón y hablaba) fue que le hice “mechas” con una especie de “rímel” que sacaron para el pelo y que iba en un tubo con un cepillo parecido precisamente al del rímel. Pero está perfecta : ) (mi obsesión era tener una Barbie morena, jajajajaja).

      Pin y Pon he tenido y llegué a tener la casita y todo, pero era mas fan de los Playmovil. En cuanto a los conciertos… he ido a unos cuantos, y la verdad, me apetece mucho repetir porque es otra forma de desconectar por completo. Eso sí, lo que no soporto es la semana de afonía que me toca después de gritar como una loca😛.

      ¡Gracias por la visita!😀

      Responder
  8. ¡Hola! Me ha hecho gracia encontrar una entrada como ésta, porque precisamente eso es lo que me pasa a veces, que mis aficiones giran también en torno a los idiomas y la traducción, y la mente necesita desconectar, está claro (y eso no se consigue ni leyendo, ni viendo películas, ni jugando a videojuegos, por más que lo he intentado).

    Así que, como se necesita algo que no implique palabras, como ocurre con las muñecas en el caso de muchas, os propongo otra afición que tengo algo descuidada pero que es mucho más barata, por lo que decís: el dibujo. Es cierto que algunos lápices / pinceles / herramienta X implican cierta inversión, pero el uso que se les da y la proporción del dinero gastado hacen que no llegue a suponer un problema para el bolsillo. Desde pequeño tenía estas dos aficiones: dibujar y escribir. Y ahora, al cabo de los años, sigo con las mismas. Además, es curioso porque cuando se habla de dibujar, la gente piensa en paisajes y esas cosas, pero yo tengo una obsesión extraña con dibujar personas, así que sería como una especie de fotografía, pero más trabajosa. Eso de tener que dibujar las sombras, establecer la perspectiva, las proporciones… simplemente, me encanta. Me temo que habrá que potenciarla y tomar algún curso de dibujo, y no centrarse tanto en estudiiar idiomas.

    Por cierto, de parte de un lector asiduo (aunque en la sombra), muy buen blog. ¡Felicidades!😀

    Responder
    • Dibujar… eso mejor se lo dejo a mi hermana, que yo con el lápiz y las proporciones soy bastante desastrosa, jajajaja. A mí se me daba bien el pastel; reconozco que es un hobby muy bonito y que además relaja y distrae bastante la mente.

      Me alegro de que te guste mi blog y seas lector asiduo ^///^. ¡Espero poder leerte un poquito más en los comentarios a partir de ahora!

      Responder
  9. Hola, Eva:
    En primer lugar, me gustaría presentarme. Me llamo Ana y soy traductora pero, por circunstancias de la vida, no me dedico plenamente a la traducción sino que tengo un trabajo, no relacionado con la traducción, en el que estoy en contacto con extranjeros, lo que que permite practicar idiomas a diario. Como no trabajo a jornada completa, en mis días/mañanas/tardes libres intento hacer traducciones para alguna empresa y/o particular para no desvincularme de la traducción profesional así como para, algún día, poder lanzarme a la piscina y dedicarme plenamente a ello.
    En segundo lugar, enhorabuena por tu blog. Sigo bastantes blogs de traducción y realmente admiro las ganas, el tiempo que dedicáis los blogueros a compartir vuestras ideas y experiencias con los demás y, sobre todo, a la capacidad de escribir sobre diversos aspectos de la vida personal y profesional. En serio, no todo el mundo tiene esa habilidad.
    En tercer lugar, no me he podido resistir a dejar un comentario sobre esta curiosa entrada para aportar mi granito de arena. Hace años intenté coleccionar sellos pero pronto desistí. Tengo entradas de cine guardadas desde hace años (algunas ya no tienen ni tinta) y sigo coleccionándolas. Lo de los viajes…, ¡por supuesto! Todo vale: billetes de avión, tren, metro, entradas de museos, etc. Y ahí va mi aportación particular: colecciono etiquetas de la ropa. Esas de cartón o tela que van enganchadas con imperdibles o ganchitos de plástico, no las que van cosidas😉 Toda etiqueta que me parece bonita, la guardo. Tengo una buena colección, y eso que no soy muy “fashion” ni nada de eso…
    Por último, aparte de los animales (tengo tres perras y una gata) me gusta relajarme haciendo manualidades, sobre todo, confeccionar mi propia bisutería. ¡Soy toda una experta en fabricar pendientes! Además del placer de tener algo hecho por una misma, está la originalidad y lo que relaja hacerlo. Os lo aconsejo. Solo hace falta una pequeña inversión en abalorios, enganches, unas tenacillas y ¡a fabricar vuestros propios complementos!
    De nuevo, ¡enhorabuena!

    Responder
    • Hola, Ana:

      ¡pues encantada de conocerte! : ) Seguro que algún día dentro de poco puedes sumarte a nuestro gremio profesional. Lo importante es no dejar de traducir, así que si no te desvinculas de la actividad, puedes ir consiguiendo clientes poco a poco hasta hacerte una cartera que te dé trabajo fijo y poder dedicarte a ello plenamente.

      En cuanto al blog se refiere, pues muchas gracias, de verdad. Es más, pienso que lo que realmente nos anima a compartir es el hecho de saber que hay gente que nos sigue y que nos deja sus comentarios con sus opiniones y dudas. Además, siempre resulta muy gratificante poder compartir información con los demás.

      ¡Lo de coleccionar etiquetas de la ropa me parece originalísimo! Mira que yo he visto etiquetas bonitas de las que pienso: “ostras, me dan ganas de guardarla”, pero las termino tirando porque ya tengo demasiadas cosas almacenadas en mi habitación. Y lo de la bisutería, me encanta: yo tengo dos o tres revistas de abalorios con las que me gustaría ponerme, pero la falta de tiempo me lo impide. Eso me recuerda que cuando era pequeña me gustaban mucho las manualidades, pero lo mío era pintar figuras. Tengo algunas en casa y me traen muy buenos recuerdos.

      ¡Muchas gracias por tu comentario, tendremos en cuenta la recomendación de la bisutería! ^__^

      Responder
  10. Un placer, cuando quieras te puedo dar unos consejillos… ¡Encantada de conocerte a ti también!

    Responder
  11. Está visto que animar a los contertulios a que hablen de su vida consigue muchas respuestas, ¿eh? Enhorabuena por la entrada, Eva.

    Yo apenas tengo aficiones que no estén relacionadas con la informática. Me gusta ordenar mi biblioteca de ebooks, ponerles sus portadas, sus descripciones, sus metadatos. Paso el rato remaquetando ediciones chungas en PDF que encuentro por ahí, arreglando fallos de ediciones semiprofesionales… Lo mismo con la música y las pelis, todo tiene que tener el nombre de archivo correcto y con sus metadatos bien ordenaditos, para hacer búsquedas y filtros y de todo. Mi madre dice que no parezco virgo, que soy muy desordenado y dejo las cosas por ahí. Lo que pasa es que soy algo obsesivo-compulsivo en otro plano, nada más.

    Para resumir: cuando quiero desconectar del trabajo delante del ordenador, hago cosas que no son trabajo también delante del ordenador. Mira, soy así de raro.

    Lo único que me gusta hacer offline es estar con una buena rubia, una negra, una morena, una mestiza o una pelirroja. Belgas, alemanas, irlandesas o checas son mis favoritas. Lo que pasa es que en los bares con los que suelo ir con mis amigos (otra afición, que no soy autista) suelen tener solo cervezas cutres. Claro, cervezas, ¿de qué pensabas que estaba hablando?😀

    Responder
    • Jajajaja, muchas gracias😛. Pues mira, a mí también me gusta tenerlo todo bien clasificado para poder encontrar las cosas rápidamente, pero a veces me parece una tarea tan tediosa que paso de ponerme a ordenar las cosas (en cuanto a metadatos se refiere).

      Y con respecto a las rubias y a las morenas, sabía desde un principio que hablabas de cerveza, aunque lo de las pelirrojas podía despistar un poco jajajaja. O hablabas de cerveza o te referías a la mansión Playboy… ah no, espera, que ahí son casi todas rubias (y de bote, además).

      ¡Gracias por compartir tus aficiones!

      Responder
  1. ¡Feliz Navidad a todos! | El arte de traducir

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