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    Mi nombre es Eva María Martínez. Licenciada en TeI por la UMU en 2009, he trabajado como in-house durante más de 3 años y he dedicado otros cuantos al fansubbing. En la actualidad soy traductora autónoma y coordinadora de la Revista Traditori.

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«El arte de traducir», ¡enlazado en El País!

¡Miniactualización con una noticia que me ha llenado el día de emoción!

Gracias a Ana Rubio (@playmobiles) me he enterado esta mañana de que El arte de traducir aparecía enlazado en el blog Quinta Temporada del diario El País en la nueva publicación que han lanzado hoy: ‘Lost in translation’ en las series.

El artículo, cuya lectura recomiendo de cabo a rabo, cuenta con la colaboración de los fantásticos Xosé Castro y María José Aguirre de Cárcer, y narra todo el proceso desde la grabación de un capítulo en su idioma original hasta que llega a nuestras pantallas ya doblado en nuestro idioma centrándose en la ardua tarea de los traductores (en este caso, audiovisuales); un trabajo que por desgracia no cuenta con el reconocimiento que se merece (ya sabemos que los nombres suelen brillar por su ausencia en los créditos, aunque esto podría dar para un largo debate a favor y en contra), pero que cada vez se da un poco más a conocer gracias a publicaciones como la de Quinta Temporada y como el reportaje de la Sexta 3 titulado «No solamente traducen diálogos».

(más…)

Esos pequeños detalles…

EDITO: corrijo la publicación por metedura de pata monumental mía al no haber consultado el texto original antes de escribir esto, pido perdón por ello. Gracias a los que habéis rectificado mi error en los comentarios.

Los traductores siempre tenemos que andar con mil ojos a los detalles, porque muchas veces nos podemos encontrar con situaciones como la que me encontré al revisar uno de mis cuentos de postgrado. Siempre habrá que evaluar las posibles soluciones y al final tiraremos de la que más nos guste, la que más nos convenza o la que mejor se adapte al contexto cultural.

El caso es que viendo un capítulo de Los Simpson (sí, repetidos hasta la saciedad, pero yo los sigo viendo porque siempre descubro algo nuevo) me fijé en una traducción que me chocó. Concretamente la que aparece en el segundo 0:50 (ved el fragmento entero que así os situáis mejor):

Para quienes queráis ver la primera parte, podéis hacerlo aquí.

¿Inocente es con g o con j? Los que sabemos inglés relacionamos inmediatamente este resbalón tremendo con guilty / not guilty (culpable / inocente). Si llevara alguna letra relacionada no pasaría nada, pero da la casualidad de que no encontramos ninguna g ni ninguna j en toda la palabra, por lo que choca bastante al oírlo en español y no se entiende qué es lo que pasa en esta escena. Sabemos que Homer es tonto, pero tanto ya no.

Contra lo que yo pensaba, la situación original es la siguiente (cito la respuesta de Manuel Saavedra, gracias por el apunte):

el diálogo original (que podéis encontrar aquí: http://www.snpp.com/episodes/1F19.html), dice:

Homer: OK, fine. How many S’s in “innocent”?

Homer, hablante de inglés, cree que «innocent» se escribe con s (la palabra se pronunciaría igual: tanto si se escribe «innocent» o «innosent» se leería con /s/).

Si tuviese que explicar qué llevó al traductor (o la traductora, probablemente) a tomar esta decisión, diría que tomó como única referencia el texto escrito, lo que le impediría percatarse (por asociar la «c» al fonema /θ/) de que un hablante de inglés puede dudar a la hora de escribir la palabra. Por eso habría optado por esta solución, aunque sin duda, la solución que presentas en la entrada sería mucho más adecuada para este caso.

Por si os interesa, en la versión en español para Latinoamérica ha quedado «¿Inocente se escribe con c?». Pero claro, ellos sesean…

Visto el texto original, sigo diciendo qu la solución propuesta por la persona responsable de la traducción no me convence. En este caso además podía haber jugado con la h: ¿inocente es con h o sin h?

Fallo seguramente producto de las prisas, o de querer respetar la broma original. Ahora bien, salta al oído, la verdad. Y los actores de doblaje se leen el guión antes de actuar. Ya sé que ellos actúan con lo que les ponen delante,  pero yo me pregunto si es que no se dieron cuenta, o si es que no se les permite hacer observaciones sobre el texto que les dan, aunque sea algo así de chocante. Si alguien me puede iluminar en este terreno, se lo agradezco :).

Pues eso, ¡llevad cuidado con los detalles cuando traduzcáis! 😉

P***das de la traducción: soluciones al volumen I

Hace como bastante tiempo plateé algunos problemas de traducción en el caso del autor de comics griego Arcás (Creando humor: p***das de la traducción, volumen I). El caso es que los planteé pero no he colgado mi forma de solucionarlos, y creo que al final conseguí soluciones aceptables para casos muy peliagudos de juegos fonéticos y de significado. Refrescad primero la memoria leyendo el post del planteamiento porque sino esto pierde toda la gracia…

Solución al juego υπερθετικός - υπερτροφικός

Solución al juego υπερθετικός - υπερτροφικός

Como no encontraba ningún equivalente con dos prefijos griegos, y necesitaba mantener el juego fonético junto con el del significado (la gracia estaba en que el niño se equivoca de palabra porque suena muy parecida y tiene un significado similar pero no es el correcto), pues busqué la posibilidad de utilizar dos prefijos latinos. Et voilà!! Encontré la solución utilizando «superativo» y «superlativo» (tuve más suerte que un quebrao…).

Solución al juego ποδοψιχιατρός - παιδοψιχιατρός

Solución al juego ποδοψιχιατρός - παιδοψιχιατρός

Bueno, pues como veis aquí tuve que cargarme la gracia de usar una sola palabra porque me resultó imposible encontrar dos palabras en castellano que fueran equivalentes a este juego. Tuve que ampliar el mensaje para utilizar una segunda palabra que me diera algo de juego, aunque claro que el efecto en el lector español no es el mismo que en el lector griego. Qué le vamos a hacer, no siempre vamos a tener la suerte de encontrar el equivalente perfecto…

Traducciones espinosas

Tras mi larga ausencia por estos lares, vuelvo a la carga con un tema un tanto espinoso cuya idea me ha venido por la traducción al español de un manga en fansub que leí hace poco. Hoy vamos a tocar el tema de la traducción de elementos sexuales.

Esto no es algo que nos pille de susto y tampoco es algo que aparezca sólo en libros o películas eróticas o que tengan como fin primordial el sexo, ya que éste es un elemento que suele ir muy ligado evidentemente al romanticismo en su forma más «light», al terror en multitud de formas (sólo tenéis que ver las películas de terror adolescente, siempre aparece alguna escena escabrosa en alguna casa de campo antes de que vayan a morir todos) e incluso al humor (American Pie). Lo mismo podemos aplicar a los libros; Stephen King es muy dado a escenas bastante fuertes de sexo en sus obras, y otros autores como Noah Gordon en «El médico» o Ken Follet en su archiconocida «Los pilares de la tierra» incluyen también escenas de mayor o menor magnitud. Incluso en ciertos dibujos animados salen términos relacionados con esta temática (Los Simpson). Está claro que siempre no lo vamos a traducir igual, de nuevo dependemos de:

  • la intención del autor
  • público al que va dirigido la traducción
  • finalidad de la escena en contexto (erótica, romántica, pasional, terror, suspense, diversión…)
  • Por supuesto, lo que nos mande nuestro cliente
  • El propio registro en que esté escrito el original
  • Principal problema con estas escenas: tomar la medida de manera que no nos pasemos de vulgares, pero tampoco de finos, ya que cualquiera de los dos extremos puede echar por tierra la traducción. Para colmo, la lengua española es muy rica en sinónimos para el tema del sexo, por lo que el espectro en el que nos podemos mover es amplísimo. Eso sumado al pudor que al traductor pueda darle utilizar cierto tipo de palabras o que el cliente mismo las vete puede darnos algunos problemas para pincelar los resultados finales de la obra.

    Por ejemplo, en los Simpson utilizan la palabra «achucharse» como sinónimo de «hacer el amor». Se tiene en cuenta que puede haber un público infantil (aunque esta serie está creada para mayores) y que dentro de los mismos dibujos puede haber niños presentes en ciertas ocasiones (Lisa y Bart) en escena, aunque no sea directamente, pero pueden estar presentes en habitaciones contiguas. Además, suelen ser escenas melosas, por lo que se necesita un término dulce medio camuflado para los niños.
    Sin embargo, no podemos utilizar el mismo registro en una escena pasional, como el encuentro entre dos amantes, donde además hay una tensión añadida por el riesgo de que los puedan pillar. Aunque en estas escenas no suele haber mucho diálogo en el caso audiovisual (se pasa directamente a la acción), sí que se suelen describir con mayor detalle en un libro (de ahí lo que vemos en la pantalla, eso es de perogrullo), por lo que quien las va a pasar canutas en este caso es el traductor literario, no el audiovisual. Por ejemplo, ¿qué término utilizamos para referirnos en un caso como este al pecho femenino? ¿Pechos, senos, tetas? (Dejemos de lado las comparativas con frutas, eso es mucho más vulgar). Y para referirnos al acto en sí? El espectro va desde «hacer el amor» si lo queremos suavizar hasta «echar un polvo». Claro que siempre tendremos la referencia original, y en el caso del inglés cada expresión tiene su equivalente, unas con más variantes que otras; pero imaginemos que estamos ante una lengua que sólo tiene una expresión para referirse al acto sexual, o que como mucho tenga 2, una formal y una vulgar (no sé si existirá, esto es hipotético). ¿Qué hacemos entonces? Tenemos mucho más donde elegir, y siempre no podemos ser literales; tenemos que adaptarnos a la naturalidad de nuestra lengua, de las expresiones que nosotros usamos en estos casos. Si no, mandamos el ambiente de la escena a freir espárragos.

    La segunda parte de este mundo son las onomatopeyas, sobre todo en cómic y en audiovisual. Eso (para mayor o menor divertimento) también hay que traducirlo. Todos sabemos que no ladra igual un perro inglés que un perro español, pues habrá ocasiones en estos casos en que haya que adaptar la onomatopeya a la lengua de destino.

    Así que para que veais la problemática más en profundidad (puesto que estoy evitando poner aquí expresiones soeces para que no me veten el blog), os dejo el enlace del manga que me ha inspirado este post. Sin ser un manga cuya temática principal (aunque tal vez sí secundaria) sea el hentai, Koe de Oshigoto se basa continuamente en referencias sexuales: una chica de 16 años comienza a trabajar en la empresa de su hermana como dobladora de juegos para adultos. Podréis fijaros en que la finalidad primera del manga es el humor, pero juega con la situación de meter a una pobre niña inocente en un mundo que desconoce, mientras todos los demás están más que acostumbrados a ello. Si lo leeis, veréis que parece estar escrito en español desde un principio. ¿Por qué? Porque suena natural, así que mis felicitaciones al traductor!!

Creando humor: p***das de la traducción, vol. II

Todos conocemos la serie Los Simpson (después de llevar creo que cerca de 20 años en antena aquí en España, como para no conocerla). Lo que en español vemos tan gracioso, para traducir algunos capítulos dan ganas de morirse con los juegos de palabras que ofrecen, y cuando se traducen bien, ahí es cuando se hace reír al público espectador. El fin último es provocar la misma reacción en el público meta que en el origen.

El otro día estaba viendo el capítulo en el que Homer se hace crítico culinario. Cuando están urdiendo la conspiración para liquidárselo con el pastelito bomba, enfocan el restaurante del Capitán McAllister desde fuera y leo en un cartelito (pequeños detalles que una va percibiendo conforme se ve los capítulos mil veces, y no lo digo de coña): «We arrr closed». Todos conocemos al Capitán por esa famosa onomatopeya, y estamos ante un clarísimo juego de palabras. ¿Cómo porras lo pasamos al español? Por supuesto, el contenido del cartel no aparecía subtitulado, pero imaginad que tuviérais que subtitularlo… Está claro que en un casi 100% perderíamos esa gracia que nos ofrece el inglés.

Otra. Capítulo donde se impone el toque de queda para los niños. Cuando están viendo la película de «The Bloodening» (traducida y una opción muy buena como «El sanguinariamiento»), Nelson dice (aproximadamente): «Ahora empiezo a cogerle el gustillo al idioma de Shakespeare». Y claro, el espectador español dirá: pero si son americanos, también hablan inglés. Sí, pero su acento es muy diferente, y más tratándose de un niño como Nelson, con todas las circunstancias sociales y familiares que le rodean, lo que condiciona mucho su estrato social y ello se refleja en su idiolecto a nivel de habla personal. A un americano, el inglés británico estándar le suena «pijo», y es lo que intentan reflejar en el doblaje poniéndole ese acento un tanto «pijillo» y repelente a los personajes que aparecen en la película. Evidentemente, se pierde parte de la gracia. Ni que decir tiene lo raro que queda lo de «el idioma de Shakespeare» cuando encima están doblados al español, aunque a ver entonces cómo metes esa información. ¿Podríamos decir para familiarizar «el idioma de Cervantes», por una equivalencia cultural?

Una más. Capítulo en el que se van a Australia, lo que pasa es que no me he visto el original… Marge entra en un bar y pide un café. El que está en la barra le dice que tienen cerveza. Resultado:

Marge: quiero un ca-fé
El otro: cerveza
Marge: un caaa-féé
El otro: cer-ve-za
Marge: un caa-
El otro: vee-zaa

Lo dicho, no he visto el original, pero supongo que jugarán con el acento australiano y con alguna palabra propia de su jerga. El caso es que en español el resultado con el que dio la traductora es buenísimo xDD.

De los Simpson hay a montones, así que ya iré poniendo para que reflexionéis sobre las dificultades a las que se enfrenta un traductor con el tema del humor…

¿Os atrevéis con la serie «Aída» en inglés?

Anoche estaba viendo esta fantástica serie en la tele y lo primero que pensé en cuanto empezaron a jugar con palabras polisémicas fue: menuda p***** para el traductor al que le toque esto si la serie se hace en otro país.
Por si no conocéis la serie, se caracteriza por sus múltiples juegos de palabras homófonas y polisémicas que tiene el español, que aunque no digo que sea imposible trasladar a otro idioma, sí que es un quebradero de cabeza bastante enorme porque me da la impresión de que tendrían que cambiar la mitad de los chistes. La verdad es que tiene que estar gracioso ver un doblaje en otro idioma, me gustaría ver cómo solucionan problemas como éstos que vi en el capítulo de ayer:

(Mauricio intenta hacer negocios con un hombre y quedan para jugar un partido de pádel):
-Bien, mañana quedamos, a ver qué tal ese saque.
-Uy uy, es que yo las infusiones japonesas, como que no…
(Cara rara del interlocutor)
-¡Ah! Se refiere al saque de… ¡sí sí, claro! […]

(Chema enseñando a Mauricio a jugar al pádel):
-Venga Mauricio, vamos a practicar un poco de peloteo…
-¡Guapo! ¡Listo! ¡Gracioso!…
-¿Pero qué haces? Me refería a que yo te tiro la pelota y tú le das con la raqueta.

(Jonathan a Fidel, que ya sabemos todos cómo es Fidel…)
-Oye tío, tengo que pedirte algo.
-Claro claro, pide por esa boquita. Para eso soy el genio del barrio, jajajaja.

Hale hale, a pensar un rato y hasta otro post =).

Creando humor: p***das de la traducción, vol. I

Estas cosas me pasan a mí por querer meterme en líos más de lo necesario. «Elegid un proyecto para el segundo cuatrimestre». «Yo quiero traducir a Arcás y hablar sobre las dificultades de traducir sus viñetas». Tú lo has querido Eva, te las buscas tú solita.

Arcás (en griego, Αρκάς) es un dibujante de cómics muy famoso en Grecia, y al mismo tiempo es el dibujante griego más famoso a escala internacional. De hecho, sus obras se han traducido a idiomas como el inglés, francés, alemán, español, italiano,portugués, búlgaro, rumano, polaco y serbio. Ahí es ná.

Χαμηλές πτήσεις, de Arkás

Χαμηλές πτήσεις, de Arkás

El caso es que me hacía ilusión traducir a este autor porque te ríes una barbaridad (cuando lo entiendes, claro). Todo estupendo y perfecto, mucho jiji jaja, hasta que llegas a los juegos de palabras en los que entran en acción el juego fonético con el significativo, y entonces nos tenemos que romper la cabeza y descubrimos que al final, tenemos que cargarnos uno de los dos juegos al traducir porque la cosa se pone muy cuesta arriba.

Os pongo un ejemplo (traducido, claro):

Juego de palabras de Κάνει πουλί να δείς καλό, του Αρκά

Juego de palabras de Κάνει πουλί να δείς καλό, του Αρκά

Viñeta 1:

¡Joder! Hoy no he jugado nada. Es el día más aburridísimo de toda mi vida.

«El más aburridísimo», dice… ¡aprende a hablar!

Viñeta 2:

¡El más aburridísimo! ¡Es grado hipertrófico! (en griego dice υπερτροφικός – hipertrofikós)

¡Querrás decir superlativo! (en griego dice υπερθετικός – hipercetikós)

¡Lo mismo es!

Entonces, tenemos que en griego juega con los sonidos y con los significados. «Hipertrófico» significa «desarrollo excesivo», y fonéticamente es muy parecido en griego a la palabra «superlativo» (hipertrofikós – hipercetikós). Problema: que en español, el prefijo de cada palabra ha derivado de una lengua distinta, por un lado, el hiper- griego, y por otra, el super- latino. Con lo cual, o nos cargamos un significado para poner dos palabras con el mismo prefijo y significados parecidos (que no se me ocurre ninguno ahora mismo), o nos cargamos la fonética (que es lo que tiene gracia) y jugamos sólo con los significados, aunque lo de hipetrófico queda un pelín culto demás en español para que suene en boca de un niño pequeño, la verdad…

Segundo ejemplo (también traducido):

Otro jueguecito de palabras...

Otro jueguecito de palabras...

Viñeta 1:

¿Va a preguntarme algo más, señor (y en griego dice: ποδοψιχιάτρε – podopsixiatre, ahora veremos lo que es)

(Y le responde el otro: παιδοψιχιατρός! – paidopsixiatrós)

¿Qué pasa aquí? Pues que el pequeñajo juega con la fonética de las palabras pódos (pie) y paidi (pronunciado /pedí/ niño).  Paidopsixiatrós es psiquiatra para niños, con lo cual en español no tenemos ninguna palabra que se emplee exclusivamente para esta rama de la psicología (sí tenemos, en cambio, pedagogo o pediatra), y mucho menos un juego así con algo que sea parecido pero que implique otro significado (para pies tenemos podólogo). Vamos, que sería algo así como «psiquiatra de pies» y «psiquiatra infantil», pero ya me diréis cómo se soluciona esto…

Una putada, ¿verdad? Pues ale, a reflexionar sobre ello y si a alguien se le ocurre algo, que me lo diga por favor!!!

Por cierto, para quien le interese, la página web del autor es http://www.arkas.gr/index.php/gr/1